Sucesos

Niño de 9 años le prendió fuego a adolescente en Maracaibo

Un jovencito de 13 años sobrevivió, la mañana de este martes, a las llamas. Otro menor en situación de de calle, de nueve años, le prendió fuego “para despertarlo”.

Gerardo José Acosta Muñoz, quien vive en la calle, desde hace un año, estaba durmiendo en las afueras de una farmacia, ubicada en la calle 171, con avenida 48, de la vía que conduce a La Cañada de Urdaneta, cuando el fuego lo despertó.

El hecho ocurrió a las 4:00 de la mañana. El menor de nueve años tomó un envase con gasolina y roció a Gerardo, luego prendió un fosforo y se lo lanzó.

Los gritos del adolescente eran desgarradores, mientras que su amigo se reía, por la broma pesada que le había jugado.

Gerardo corrió a la sede de la Coordinación Policial del Cuerpo de Policía Bolivariana del estado Zulia que está a escasos metros del lugar. Allí pidió auxilio a los uniformados, quienes ayudaron a sofocar las llamas de su cuerpo.

“El jovencito llegó gritando y pidiendo ayuda. A pesar de que intentó apagar el fuego revolcándose en el suelo no lo logró y ameritó ayuda de los oficiales”, narró una fuente policial.

El adolescente fue auxiliado por los efectivos, quienes lo trasladaron al hospital Dr. Noriega Trigo. “Ahí no pudieron atenderlo y fue remitido al Hospital Coromoto, luego a Especialidades Pediátricas y finalmente al Hospital Universitario de Maracaibo”, explicó la fuente.

Gerardo presentó quemaduras en el 30 % de su cuerpo y en la mitad de su rostro. “Las quemaduras son de primer grado. Tiene heridas en la espalda, brazos, pecho y rostro”, refirió la fuente policial.
Desde la emergencia del centro hospitalario, un hermano del adolescente, de nombre Luis Lossada, contó: “Mi hermano tiene un año en condiciones de calle. Mi familia no es de buenos recursos y él buscó la calle para conseguir sus cosas por sí solo”.

El familiar indicó que el estado de salud de Gerardo es estable. “Él cree que la policía atrapó al responsable. Entre dormido murmura que no lo suelten”.
Gerardo en varias ocasiones recibió ayuda por los cuerpos policiales. “Lo llevaban de vuelta a la casa y cuando los policías se iban, él se escapaba de nuevo. Mi madre ya no puede controlarlo”, lamentó Lossada.

El adolescente es conocido por la zona como cuidador de carros y trabajador de puestos de comida de la urbanización La Coromoto.
Entre vecinos de la zona trascendió que Gerardo estaba vinculado a huele pegas de, sin embargo, el familiar aclaró: “Los médicos hicieron exámenes toxicológicos que arrojaron resultados negativos”.
El adolescente cursó sus estudios hasta el tercer grado de primaria y vivió con su madre en el barrio La Polar.
Los familiares esperan que el adolescente tenga una pronta recuperación.

Fuente PANORAMA