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Cuba baja expectativas sobre pláticas de alto nivel con EEUU

(AP) — Cuba y Estados Unidos arrancan el miércoles conversaciones sobre temas de interés común, como migración o la apertura de embajadas, de camino a la normalización de relaciones, aunque funcionarios cubanos tienen expectativas moderadas de esta cita, que será la primera tras un histórico discurso de relanzamiento de vínculos de diciembre pasado.

"Cuba no está normalizando relaciones con los Estados Unidos, Cuba está reestableciendo relaciones diplomáticas con Estados Unidos. El proceso de normalización es mucho más largo, mucho más profundo", dijo a periodistas un funcionario de la cancillería isleña que no estaba autorizado a dar su nombre.

El mensaje parecía dirigido a bajar las expectativas la víspera de la llegada de la delegación estadounidense y justo antes de que el presidente Barack Obama pronunciara su discurso sobre el Estado de la Unión, en el cual exhortó al Congreso a levantar el embargo comercial contra la isla.

"Estamos dando fin a una política que vivió más allá de su vigencia", dijo Obama. "Cuando lo que haces no funciona por 50 años, es momento de probar algo nuevo".

En la primera jornada de conversaciones, las partes realizarán su ronda migratoria semestral, en la cual suelen dar seguimiento a los acuerdos en la materia, los únicos que ambas partes tienen en vigor y que fueron firmados en 1994 y 1995. Para las rondas del jueves las partes buscarán sentar las bases para la futura normalización de relaciones.

En relación a la cita migratoria, el funcionario indicó que Cuba expresará su rechazo a la política de "pies secos, pies mojados" que aplica Estados Unidos para los ciudadanos isleños y por la cual éstos reciben todo tipo de prebendas si logran llegar a suelo norteamericano. Si se les intercepta en el mar, son repatriados.

Según Cuba, se trata de un fuerte estímulo para la inmigración ilegal y el tráfico de personas.

El funcionario también dijo que, en esta cita, la parte cubana expresará su rechazo a la política vigente desde 2006 de "otorgarle parole a los profesionales y técnicos cubanos de la salud en terceros países para que abandonen su misión", como una forma de hostigar al gobierno de la isla y politizar su migración.

Estas serán las primeras conversaciones cara a cara de funcionarios de alto rango desde que el presidente Barack Obama y su homólogo cubano Raúl Castro anunciaron al unísono el 17 de diciembre su intención de normalizar relaciones y reestablecer embajadas.

La semana pasada, Obama puso en vigor las medidas tendientes a flexibilizar el embargo económico, financiero y comercial que Washington mantiene contra la isla desde hace más de 50 años a fin de presionar un cambio en el modelo político deCuba.

Los líderes republicanos en el Congreso se oponen a un rápido restablecimiento de relaciones si Raúl Castro sigue al frente de Cuba. Otros obstáculos son miles de millones de dólares en reclamos contra el gobierno cubano, y la oposición de muchos cubanos-estadounidenses.

Aun así, el mayor reto posiblemente sea el propio gobierno de Castro, que necesita una rápida infusión de efectivo en su economía pero teme que la nueva política de Obama sea simplemente una nueva vía para la añeja meta estadounidense de expulsarlo del poder.

El jueves, las delegaciones continuarán reunidas en dos segmentos. Por la mañana se discutirá sobre la normalización de relaciones y por la tarde sobre "asuntos bilaterales".

Estos puntos, según el funcionario, irán desde la logística de la apertura de la embajada —para la cual no hay plazo— hasta los temas potenciales para una cooperación y temas sensibles, como el levantamiento completo de las sanciones o el pedido de Cuba para negociar más adelante un resarcimiento por la política hostil de 50 años desarrollada por Washington.

Josefina Vidal, directora general para Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores, encabezará la delegación cubana, mientras que Roberta Jacobson, secretaria adjunta de Estado para los Asuntos del Hemisferio Occidental, y Edward Alex Lee, subsecretario adjunto de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, estarán al frente de la representación estadounidense.

Dado que es el comienzo de un camino de normalización el funcionario dijo que no había que tener "sobre expectativas" por la serie de reuniones.