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Wilson Ramos cumplió sus objetivos personales de 2015 en las mayores

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   Uno de los jugadores venezolanos que logró sus objetivos personales en 2015 como grandeliga fue el receptor Wilson Ramos. Desde la edición pasada de la LVBP, específicamente en diciembre de 2014, cuando actuó como designado con Tigres de Aragua, el valenciano dijo: “Mi meta es estar sano el año que viene (2015)”. Definitivamente, el mayor de los Ramos cumplió su misión, pues nunca se lesionó y mejoró notablemente en sus habilidades defensivas, siendo uno de los receptores más efectivos de la Liga Nacional.

“En esta temporada muerta estoy trabajando tres veces más que el año pasado”, dijo Ramos durante el Festival de Invierno de los Nacionales, en declaraciones suministradas por Lasmayores.com. “Ahora mismo estoy concentrado en trabajar el cuerpo. Tengo muy buen plan ahora mismo. Sé que la temporada pasada jugué 128 partidos por primera vez en mi carrera y en un momento me cansé. Entonces, estoy preparándome para hacer lo mismo y mantenerme en salud para toda la temporada”, añadió el careta.

Del 2012 al 2014, Ramos sufrió una lesión en una rodilla, una fractura en una muñeca y tres tirones en las corvas, promediando apenas 64 juegos por campaña. Sin embargo, sus 128 partidos en el 2015 superaron por 15 su mayor cantidad anterior. Sus 123 encuentros iniciados detrás del planto lo colocaron en el quinto lugar de Grandes Ligas en ese sentido.

Ramos también estuvo orgulloso de ser uno de los finalistas para el Guante de Oro de la Liga Nacional como receptor, junto a Buster Posey de los Gigantes y el boricua Yadier Molina de los Cardenales. Fue Molina que ganó el galardón, el octavo en forma consecutiva para el estelar puertorriqueño de San Luis.

De su parte, Ramos atrapó al 44% de los corredores en intento de robo, la mejor cifra de su carrera. También alcanzó su mayor cantidad de carreras defensivas salvadas, nueve, empatando a Posey y a Caleb Joseph de los Orioles por el liderato en las Mayores en dicho departamento.

“Estoy muy emocionado, muy contento por todo lo que hice detrás del plato”, dijo Ramos, de 28 años de edad. “Eso me hizo sentir bien, porque esto aprendiendo más y más cada año”.
Ramos conectó 15 jonrones y empujó 68 carreras, pero terminó con OPS (porcentaje de embasarse más slugging) de apenas .616, comparado con .749 de por vida llegando al 2015. Su proporción de bases por bolas recibidas bajó al 4.2%, la peor cifra de su carrera, a la vez que la de ponches subió al 20%. Después del Juego de Estrellas, tuvo promedio de .197 con porcentaje de embasarse de .225 y slugging de .317.

“Sé que para los cátchers la ofensiva no es tan importante”, dijo Ramos. “(La defensa es más importante, pero me gusta ayudar a mi equipo con el bate también. Entonces, estoy trabajando duro en eso toda esta temporada muerta, tratando de tener una mejor mentalidad en el plato y concentrándome en poner la bola en juego más.

“Este año me ponché mucho y eso no me ayudó. Espero que la próxima temporada sea mejor”.

Fuente: EU.