Economía

Cargamento de azúcar arriba desde Colombia

A Puerto Cabello arriban los cargamentos de alimentos planificados por el Ministerio de Alimentación. Desde finales de octubre se registran atraques de buques con productos importados. Se reporta el desembarque de 125 mil 350 kilos de azúcar refinada negociados con Comercializadora Industrial Azúcares Mieles, empresa ubicada en Colombia.

En el informe de la Cámara de Comercio de Puerto Cabello se indica que al muelle 22 del terminal marítimo y procedente de Buenaventura se cotejan cinco lotes de azúcar refinada con pesos de 25 mil 70 kilos cada uno para la colocación en mercados venezolanos.

La importación no está facturada a ninguna empresa del Estado ni a la Corporación Venezolana de Comercio Exterior. La compra en el extranjero tiene flexibilización en requisitos obligatorios para la importación, aunque la competencia de pagar en el extranjero está sometida a decisión de Corpovex de acuerdo al control cambiario.

La data portuaria precisa que Medi Chimica de Venezuela CA es la destinataria de la carga a granel. La firma que no posee relación en el registro de contratistas con el Estado y se conoce por la actividad comercial de venta de equipos agrícolas y molinos industriales, identificada así en su relación de cliente con la empresa Exiven, que tiene por “objeto social”: importación, exportación, comercialización, distribución, compra y ventas de variedad de bienes, entre ellos, alimentos, la cual aparece inhabilitada para contratar con el sector público.

El cargamento de azúcar llega para cubrir el déficit de producción nacional. A inicio de año y cierre de la zafra, Fesoca recalcó la caída de la producción por múltiples variables que impactaron en el campo. La respuesta llegó del Gobierno. Aflojó el control de precio regulado y ajustó, en febrero, el kilo de refinada a 76 bolívares el kilo.

Pasado el segundo semestre autorizó un aumento que catapultó el empaque a 380 bolívares. Y facilitó la importación, vía terrestre, del rubro colombiano y brasileño a precios internacionales. En Zulia, los mil kilogramos neogranadinos pasan los mil 600 bolívares.

Sin siembra

Fesoca informó que más de un millón de toneladas de caña se dejaron de sembrar en las zonas de cultivos tradicionales. La baja rentabilidad, rendimientos y las limitaciones en adquisición de insumos aceleraron el retroceso en las cosechas, por lo que era necesario la importación a fin de cubrir la demanda.