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Chuo Torrealba “Lo real es el hambre del pueblo”

“Hoy en la mañana el gran tema no son ni los chistes del Gobierno ni los chismes sobre la oposición. El gran tema hoy es la necesidad imperiosa de que la sociedad política le dé respuesta a la sociedad civil. De que la clase política le dé respuesta a un pueblo que está pasando roncha, que está pasando hambre, que está enfrentando la muerte día a día por la inseguridad”.

Así lo señaló este lunes el secretario ejecutivo de la Unidad Democrática, Jesús Chuo Torrealba, en su programa matutino radial La Fuerza es la Unión, al referirse a dos casos que, en su opinión, representan un emblema de lo que ocurre todos los días en todos los rincones de Venezuela.

Por un lado se refirió al “baño de realidad” que una joven estudiante de 16 años le dio ayer a Nicolás Maduro en su programa de televisión, al denunciar las pésimas condiciones  de infraestructura y de inseguridad en las que se encuentra la Unidad Educativa Benito Canónico, en Guarenas; pero en particular, al denunciar el hambre que están padeciendo sus 450 alumnos debido a que hace dos años les cerraron el sistema de comedor.

“Necesitamos el comedor, de verdad, porque eso nos ayuda mucho… los estudiantes se nos han desmayado en el liceo…”, contó la estudiante de quinto año.

Al respecto, Torrealba recordó que el programa alimentario escolar se implantó en Venezuela en 1997, cuando el barril de petróleo estaba en 9 dólares. “Maduro lo quitó con un barril a 35 y 40 dólares, con el cuento de que habían caído los precios”.

Por otra parte, leyó un testimonio del sacerdote jesuita Jesús María Aguirre sobre lo que ocurre en el kilómetro 8 entre Carapita y Antímano, al oeste de Caracas, donde por tres domingos consecutivos se han registrado homicidios.

“No puedo acostumbrarme a que cada domingo que subo a Carapita, kilómetro 8, para celebrar la misa con mi comunidad, tenga que encomendar a Dios a algún joven asesinado. Van tres domingos consecutivos con asesinatos de bandas o de OLP, busquen la sigla que quieran y culpen a quien les dé la gana según el color político, pero esto es un horror que clama el cielo. Los no afectados comentan ‘algo habrán hecho, las OLP los tienen precisados’. Los familiares murmuran ‘no sabemos quiénes fueron. A quién podemos acudir, no nos fiamos de nadie, mucho menos de la policía’. Un barrio de 150 mil habitantes entre Carapita y Antímano se desangra sin remedio, con carnet o sin él. Aquí no hay soberanía ni patria, ni derecho a juicio y defensa. La guadaña de la pena de muerte arbitraria se pasea por todos los rincones. Auxilio”, dice el texto del padre Aguirre que leyó Torrealba.

“Este es un caso donde tienen un vocero poderoso, nada más y nada menos que al padre Aguirre. Pero esto ocurre todos los días en muchísimos sitios. De allí la desazón de la gente, la razonable indignación de la gente cuando el discurso político está a años luz, a kilómetros de esa realidad. Cuando escuchas al Gobierno o lo ves bailando salsa o jugando al juego de la sillita, hoy paro a uno y siento a otro, pero la cosa sigue igual o peor, cada vez peor”, añadió.

Torrealba cuestionó que frente a esta realidad, la “onda” de ayer del Presidente fuera la de hacer chistes “incluso algunos a costilla mía”, y la de señalar que hacía falta “humor político”, cuando el mismo gobierno chavista fue el que cerró el canal RCTV, eliminando con ello el programa Radio Rochela, uno de los más emblemáticos de la televisión venezolana.

“Eso que dijo ayer el Presidente de que hay supuestos contactos entre el Gobierno y la oposición es coba, es mentira; pero yo no me voy a poner en este momento a responder los chistes malos que hizo ayer, incluso a propósito de mi persona. ¡No vale!”, dijo.

“Eso no importa. Lo que importa es el hambre del pueblo, el dolor del pueblo, la llaga del pueblo, la inseguridad atroz, la falta de alimentos”, insistió.

“Anda a pasar hambre tú, como pasa hambre el pueblo, y después trata de sacarnos una sonrisita; anda a pasar miedo tú, como pasan miedo los habitantes de los sectores populares de este país, que no saben a quién temer más: si a la OLP que los asesine o a las bandas de los pranes que los dominen. ¡Anda p´allá! ¡Eso sí, sin escolta, sin Casa Militar!”, retó Torrealba al presidente.

A ponerse las pilas

Asimismo, el vocero de la alianza partidista opositora cuestionó que algunos diputados de la Unidad Democrática no hayan mantenido contacto con las personas que los eligieron, según los reportes que recibió en una asamblea con vecinos de muchos sectores de Caracas realizada el pasado sábado y organizada por representantes de El Radar de los Barrios, la ONG de la cual es fundador.

“Los testimonios de hambre fueron lo que más me angustiaron. No solo es la gente de menores recursos, sino hasta los mismos activistas sociales. A una compañera se le quebró la voz dos veces al explicar cómo se le hace cada vez más difícil enviar a sus niños a la escuela sin nada en el estómago. El tema de la violencia fue otro. Todos los días se recogen los testimonios de familias que perdieron un hijo, un esposo o un hermano a manos del hampa. Eso es todos los días”, contó.

Torrealba tuvo palabras de reconocimiento para esos diputados que desde la Asamblea Nacional “están dando una muy dura lucha, dura de verdad. Ahí está Luis Florido, siendo acosado por los cuerpos de seguridad del Estado y hasta por el Saime. Ahí está Gilber Caro, con sus huesos en la cárcel. Ahí está muchísima gente dando una pelea hermosa, valiente. Diputados que tienen siete meses sin cobrar su sueldo y (aun así están) sacándose de los hígados para poder cumplir con su trabajo”.

“Ah, pero también hay gente que no ha portado por el sitio donde fue electa prácticamente desde que se produjo la elección” y que solo está “discutiendo eternamente las diferencias internas, los pleitos entre los partidos, o el pleito entre los egos mientras este país se está muriendo de hambre”, añadió.

“Hoy en la mañana el gran tema no son ni los ni los chistes del Gobierno ni los chismes de la oposición. El gran tema hoy es la necesidad imperiosa de que la sociedad política le dé respuesta a la sociedad civil. De que la clase política le dé respuesta a un pueblo que está pasando roncha, que está pasando hambre, que está enfrentando la muerte día a día por la inseguridad”, dijo.

“Yo estoy seguro de que el Gobierno no tiene ni tendrá disposición para hacerlo. Estoy seguro también, absolutamente, de que la Unidad Democrática sí tiene y sí va a tener con qué hacer frente a esas demandas del pueblo y satisfacerlas a punta de trabajo. Estoy seguro de que sí podrá, pero hay que hacer el trabajo. Hay que ponerse las pilas”, apuntó.