Destacados Variedades

El negocio chino de la venta de aire fresco enlatado

La situación ambiental en China vive momentos críticos provocados por la pésima calidad del aire que respiran los ciudadanos de ese país; en los medios se han difundido fotografías y videos en los que se observan densas capas de smog que dificultan la visibilidad y que hacen que los cielos azules sean sólo parte del recuerdo colectivo de un país envenenado por la contaminación.

Pero como toda crisis, ésta también se convirtió en una oportunidad de oro para que empresarios chinos hagan negocio comercializando productos como collares que filtran el aire, calcetines antiesmog y otras cosas que, alejados de esa realidad, parecen rarezas, pero en ese país se venden por la necesidad de sentirse protegidos ante la nube contaminante que empaña los paisajes.

Quizá el producto que más llama la atención es una lata similar a la de los refrescos, la cual contiene aire fresco proveniente de un bosque del oeste de China y se vende en las calles de ese país a un precio de 6.95 dólares.
“Montamos una fábrica en Ningdong Forest Park, en la provincia de Shaanxi, y comprimimos el aire directamente en el envase”, explicó a medios locales Zhai Wenjun, gerente de ventas de Sanqin Forest Industry, empresa que cuenta con respaldo de la agencia forestal China. “Los consumidores se sentirán como si estuvieran respirando en el bosque”.

Cada lata contiene dos minutos de uso ininterrumpido de aire fresco y se ha convertido en un éxito debido a que respirar aire limpio en China parecía algo inimaginable.

A pesar de las críticas generalizadas en Weibo, el microblog chino que es similar a Twitter, la empresa encargada de comercializar el aire fresco informó que el primer lote de aire embotellado había sido completamente vendido a escasos días de haber salido a la venta.
“El aire me recuerda al bosque”, expresó un usuario en Taobao, el sitio web de compras por Internet más popular entre los consumidores de China.
Las alertas por smog son comunes en el norte de China, especialmente durante los fríos inviernos, cuando es muy difícil encontrar en el mercado máscaras para protegerse de la contaminación y diversas empresas han aprovechado la situación para vender sombreros con filtros de aire, prendas que protegen la piel de la contaminación y envases llenos de aire.