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Leche materna, todo lo que sus componentes aportan al bebé

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Leche materna, todo lo que sus componentes aportan al bebé

La leche materna es la leche que va a alimentar al bebé durante los primeros meses de su vida y que ha sido producida por la madre, como su nombre indica. Es muy importante porque contiene todos los nutrientes necesarios para el correcto crecimiento y desarrollo del bebé. Por tanto, es el mejor alimento para el niño durante sus primeros meses de vida y sustituirlo por otro no sería igual de eficaz para él.

La leche materna es única, no se puede comprar y es imposible encontrar una igual. Por tanto, sus componentes también lo serán. La leche va sufriendo variaciones a lo largo de la lactancia, por lo que también van cambiando sus componentes. Desde Bekia te contamos cómo cambia la leche materna y cuáles son sus características y nutrientes. 

Primera leche: el calostro

Durante los cuatro o cinco días después del nacimiento del bebé, la madre produce el calostro, la primera leche materna. Esta sustancia es acuosa y presenta un color amarillento o anaranjado y se produce en pequeñas cantidades. Para el bebé es muy fácil de digerir.

El calostro tiene muy pocas grasas y es por ello por lo que el bebé lo digiere más pronto. Por eso, también mamará con más frecuencia, en torno a 8 o 12 veces en un día. Así, se estimulará también la producción de leche materna. Está compuesto también de leucocitos y anticuerpos que protegen al bebé de posibles infecciones, tanto intestinales como infecciosas, hasta que el sistema inmunológico se desarrolle.

Este tipo de leche materna es rica en hidratos de carbono, en minerales y vitaminas A, E, K y B12. Además, tiene un efecto laxante que ayuda a eliminar las heces producidas por el niño conocido como “meconio”.

Antes de desarrollar la leche madura, la madre desarrolla una de transición, entre esta y el calostro. Esta leche materna dura aproximadamente dos semanas. Es más blanca y más liquida y se produce en mayores cantidades que la primera.

Leche madura: componentes

Esta es la leche con la que se va a alimentar el bebé la mayor parte del tiempo durante la lactancia. Como hemos señalado, tiene los componentes y nutrientes necesarios para un buen desarrollo y crecimiento del niño. Aunque su cantidad varía en función de cada mujer, de la hora del día en que se dé de mamar e incluso del calor que haga.

El agua es el componente más abundante de la leche materna. Contiene aproximadamente un 90% de agua y eso aporta al bebé la cantidad necesaria. Por eso, no es muy necesario que durante los primeros 6 meses el bebé beba agua aparte de ser amamantado.

En cuanto a las proteínas, encontramos la Lactoferrina. Ayuda a proteger los intestinos del bebé contra bacterias y otros organismos que necesitan hierro para su desarrollo. Es decir, compite con las bacterias por el hierro. Es muy importante que la madre este nutrida porque si no esta proteína se da en menor concentración.

También se compone de Inmunoglobulinas, que protegen al bebé de virus y bacterias, por ejemplo contra la E coli. Estas proteínas son las responsables principalmente de la inmunidad humoral, es decir, contra los microorganismos y las toxinas.

La leche materna también contiene hidratos de carbono. La lactosa en la principal la predominante y su presencia en la leche materna aumenta en la última toma. Está compuesta de galactosa y glucosa. Su principal función es enérgica, ayuda a combatir infecciones, promueve el crecimiento de la flora bacteriana en el estómago y mejora la absorción de algunos minerales. La única fuente de la lactosa es la leche y se sintetiza en la glándula mamaria.

Otro de los componentes de la leche materna son las grasas o lípidos, que constituyen la mitad de las calorías totales que recibe el bebé. Además, son muy necesarios para el desarrollo del cerebro y para la absorción de vitaminas liposolubles. A las grasas también se le atribuyen funciones inmunológicas e intervienen en la formación de la mielina, sustancia fundamental en la transmisión del impulso nervioso. La composición de las grasas en la leche materna depende de cada madre y en concreto de su dieta. Existen ácidos grasos saturados, que componen el 40% y los insaturados.

Respecto a las vitaminas de la leche materna, encontramos principalmente dos: la C y D. La vitamina C ayuda a la absorción del hierro. Para que la leche materna contenga las suficientes vitaminas, la madre tiene que llevar una dieta rica en verduras y frutas, ya que su dieta influirá en el tipo y cantidad que después contenga la leche. La vitamina D, por su parte, es necesaria para la correcta absorción del calcio y para el correcto crecimiento y desarrollo de los huesos. La leche materna contiene la suficiente vitamina D para un lactante.

Los minerales son otro de los principales componentes de la leche materna. Uno de ellos es el calcio, imprescindible para el desarrollo de los huesos. El calcio le llega al bebé a través de la leche materna y a su vez se obtiene de los huesos de la madre, que se van reponiendo de calcio para un correcto suministro. Otro mineral es el hierro, necesario para producir los glóbulos rojos. No contiene mucho hierro la leche materna, pero el bebé absorbe un alto porcentaje. También se compone de zinc, mineral necesario para la producción y la activación de las enzimas.

Una de las enzimas que encontramos en la leche materna es la Lisozima, que tiene funciones antiinflamatorias. Esta enzima promueve el crecimiento de la flora intestinal y protege de nuevo contra bacterias, omo la E. coli o la salmonela.

Hay estudios que afirman que amamantar al bebé con leche materna durante más de 4 meses provee la protección inmunológica necesaria contra enfermedades que pueden darse en la infancia, como la enfermedad de Crohn, la diabetes juvenil o leucemia.

Conclusión

Todos estos componentes de la leche materna aseguran todos los nutrientes necesarios y una alimentación adecuada del niño hasta los 6 meses de edad. Si se quiere alargar la lactancia, se recomienda que a partir de esa edad se complemente con otra alimentación.

Incluso, introducir otros alimentos antes de los 6 meses de vida puede causar problemas al bebé. Con la leche materna, tendrá los nutrientes necesarios. Se recomienza que cuando llegue el momento del destete, se realice de forma progresiva y lenta, para evitar problemas tanto al bebé como a la madre.

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