Economía

Paro golpista de la derecha ocasionó pérdidas de $25.000 millones entre 2002 y 2003

AVN.- Pérdidas por más de 25.000 millones de dólares que se tradujeron en el cierre parcial y definitivo de comercios, obstrucción del aparato productivo y saboteo a las operaciones de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), fue el daño que causó el paro patronal y petrolero orquestado por la entonces Coordinadora Democrática y los gremios empresariales más grandes del país entre 2002 y 2003.

Esta acción, que inició el 2 de diciembre de 2002 y terminó el 3 de febrero del año siguiente, estuvo estrechamente vinculada e impulsada por los mismos factores que maquinaron el golpe de Estado del 11 de abril de 2002 contra el presidente Hugo Chávez.

El denominado plan “cívico” atentó contra la estabilidad del país mediante la estrategia de desabastecer el mercado interno y la exportación de crudo, generar desabastecimiento de los alimentos, crisis hospitalaria, el estallido social y la quiebra del Estado.

El llamado a huelga liderado por la Cámara Venezolana de Trabajadores (CTV), la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras), una organización de gerentes de Pdvsa y la Coordinadora Democrática -ahora denominada Mesa de la Unidad Democrática- produjo una grave contracción del PIB y una caída de 27,7% de la actividad económica comercial, de acuerdo con cifras oficiales del Banco Central de Venezuela (BCV).

El paro patronal de 63 días se fortaleció con el bloqueo de las fuentes de producción de alimentos, de leche, de harina de maíz, de carne, medicamentos, refrescos, agua, gas, petróleo, así como otros consumos esenciales para la familia venezolana.

Durante ese lapso se registró la pérdida de más de 500.000 empleos, cierre masivo de comercios y pérdidas estimadas por el orden de 5.000 millones de dólares por la paralización del aparato productivo de los sectores no petroleros.

En términos monetarios, se observó un aumento en el efectivo de 26%, una caída de los depósitos bancarios de 8%, aumento de 4,5 puntos porcentuales en la tasa activa y una ampliación del margen de tasas de 4,1 puntos porcentuales.

Sobre indicadores sociales, se determinó que el paro elevó la pobreza de 9,6 puntos tras pasar de 39% a 48,6%.

La acción desestabilizadora produjo, además, que la inflación se disparara de 12% a 31%.

Pérdidas millonarias

El sabotaje petrolero afectó principalmente al pueblo, que se vio sometido a un largo período en el que hubo carencia de combustible para el transporte, gas para la cocina, así como la navidad en las que se trastocaron la cotidianidad y alegría de esta época.

Las afectaciones a Pdvsa se produjeron, principalmente, por la reforma petrolera impulsada por Chávez y puesta en práctica con la aprobación de la Ley de Orgánica de Hidrocarburos Gaseosos (1999) y la Ley Orgánica de Hidrocarburos (2001), ambas aprobadas mediante Ley Habilitante.

Aunque el paro inició el 2 de diciembre, la nómina mayor de Pdvsa decidió incorporarse dos días después. Desde entonces la estatal sufriría una de las pérdidas financieras más grandes en toda la historia del país, que repercutieron en la reducción de 70% de la producción y la paralización de las refinerías de El Palito (Carabobo) y Paraguaná (Falcón).

Informes de la estatal revelan que esta acción criminal dejó pérdidas entre 18.000 y 21.000 millones de dólares por concepto de exportaciones, aunado a los costos que ocasionó recuperar la industria.

Los daños alcanzan también a las principales actividades económicas del país y secuelas tanto para la corporación como para la sociedad venezolana. El producto interno bruto (PIB) registró una caída de 15,8 % durante el cuarto trimestre de 2002, y de 24, 9%, durante el primer trimestre de 2003. En el sector petrolero la caída fue más acentuada, el PIB petrolero bajó 25,9% y 39,3% respectivamente.

Con el terreno perdido, el paro terminó el 3 de febrero de 2003, sin que hasta hoy haya un “parte de guerra” o un anuncio de los voceros de la oposición para dar por concluido su intento de golpe de Estado, ya que en la actualidad, casi 15 años después, persisten en sus intentos desestabilizadores.

Ya la MUD intentó el 10 de diciembre del año un paro general de un día, que fracasó al no ser acatado por los comercios y peatones.