Carabobo

2018: partidos políticos están desmantelados

Douglas Gonzalez

 

Sólo en un país sitiado por el hambre se puede comprar votos con perniles. ¿Hasta dónde puede llevarnos el hambre, manipular la miseria humana? A tal punto de quedar en morosidad y no pagarlo ofertado, es decir esos votos no valieron ni un pernil para los efectos, eso convierte el asunto mucho más miserable todavía.

FRENTE A LA INCERTIDUMBRE

En física, a partir de las apreciaciones del científico matemático Werner Heisenberg, sobre sus estudios sobre el átomo, existe lo que se conoce como el principio de incertidumbre, que postula que cuando se llega a la cúspide de una investigación matemática o de la física, se está a un terreno incierto en el que todo puede ser y no al mismo tiempo. Un ámbito en el que todas las leyes de la física y la matemática dejan de tener comprobación, porque la realidad de la materia, es correspondida por una fuerza contraria, la antimateria que tiene su misma realidad y validez, Es ahí es cuando se dice que se está frente a la incertidumbre. Cualquier cosa puede ser.

El principio de incertidumbre ha sido válido para explicar la literatura fantástica. Hoy, creemos que es válido para explicar lo que se vive en el país. Bajo ese principio de incertidumbre, el país inicia el 2018, donde lo que se da por cierto hoy, quizás mañana ya no lo sea porque cualquier cosa es posible. No existe solución democrática sin pasar por los partidos políticos. No existe democracia en el mundo que no se sustente en estas organizaciones, que hoy por hoy gozan de poder y prestigio en todo el mundo, menos en Venezuela, donde el oficialismo los viene acusando sistemáticamente como responsable de todos los males, cuando no es la oposición, es la CIA, que para efectos de la propaganda gubernamental es lo mismo.

SIN PARTIDOS POLÍTICOS

El país se ha ido quedando sin partidos políticos, y los tinglados que quedan, son una borrosa fotocopia, otros una parodia, de lo que debe ser una organización partidista, pese a las apariencias y el espacio mediático del que gozan, lucen fragmentados, debilitados, ninguno de ellos tiene el poder que hace años tenían.

No se ganan elecciones con partidos políticos de maletín, tienen que ser de verdad, reales, con representatividad de las mayorías. Y esa quizás sea la clave del gobierno, su empeño en raquitizarlos, pulverizarlos; ya acabó con la MUD, hoy convertida en un lupanar. ¿Pero son los partidos que concurren a Santo Domingo los que escogerán al candidato de las presidenciales? No, necesariamente, urge un reacondicionamiento de las fuerzas opositoras, debe profundizarse la participación de la gente, modernizar la captación de simpatizantes, aumentado la participación política, los nuevos partidos deben vincularse aún más, bajarse de la plataforma del marketing, salirse de las redes y de los medios, con eso no se gana elecciones. Hay que reelaborar el discurso y optimizar sus vasos comunicantes, tienen que ser más atractivos con su oferta y la participación. Dejar a un lado el sentimiento apocalíptico de fin de mundo, revitalizar la posibilidad de victoria, recordando que todo laberinto siempre tiene una salida, este no será la excepción.

¿NEGOCIANDO QUÉ O PARA QUIÉN?

Por eso las negociaciones, el diálogo, los acuerdos entre gobierno y quienes en estos momentos dicen detentar la representación opositora, tiene fallas de origen, y la materia de sus acuerdos, obvio, también la tendrán ¿a quién representan o, a quien sirven?

Mientras el país en pleno ve como se diluye como sal en el agua el estamento político, sustentado en los partidos, los problemas del país se multiplican, y la capacidad del gobierno para enfrentarlos está estancada. En Miraflores, donde pareciera que habita el señor de todas las respuestas, se toman decisiones económicas encapilladas, no hay un frente nacional de para enfrentar la crisis, nada de lo que aplican da resultado, la resultante es un país inmovilizado, ya nadie, o unos pocos enajenados repiten el estribillo de la guerra económica, que jamás existió.

LA VIRAL PROPUESTA DE HAUSSMAN

El profesor Ricardo Hausmann logró viralizar las redes con su propuesta de plantear se solicite una asistencia militar multinacional para ayudar a restablecer la democracia en el país. Las respuestas, polémicas de los dos bandos, gobierno y oposición ocuparon twiter por varios días, mostrando que esa salida divide opiniones aún en el seno opositor. Para muchos de los participantes en este debate, aquí llevamos las de perder porque la hambruna afecta también a los uniformados, y así lo expresaron: A la tropa venezolana se la neutraliza en horas con un bombardeo de perniles. Imposible que Venezuela pueda librar una “guerra” en el estado de miseria y calamidad en que se encuentra”, fue uno de los tuits más lapidarios del tema que retrata como muchos evalúan ese escenario.

Muchos analistas se desmarcaron del escenario armado: Un país como la actual Venezuela no requiere de una invasión necesariamente. En el 2018, lo militar va más allá de eso y a veces ni siquiera requiere del uso de las armas. El problema es geopolítico y no táctico, recalcando su énfasis que la salida es política.

Un escenario donde para muchos se vive el grado cero de la política: Sin Estado de derecho ninguna nación es soberana, pues soberano es el ciudadano y no los poderes de facto. Por ello, es trivial el problema de la “soberanía” en la discusión sobre la pertenencia o no de una intervención internacional de cualquier tipo en Venezuela.

LA AN Y EL JURASICO

Dinosaurio, fue el epítome con que fue recibido por parte del gobierno, el nuevo presidente de la Asamblea Nacional Omar Barboza, al asumir al cargo. Barboza quien pertenece a la filas de Unete, uno de los partidos de oposición, acusado de ser muy cercano al Gobierno, quizás en realidad tienen mucho de uno de esos reptiles del Jurásico. Es tal el desfase temporal que acusa Barbosa que al asumir el cargo lo primero que se le ocurre declarar lo siguiente: “Es imprescindible determinar la causa matriz que ha convertido a nuestro país en una fábrica de pobres para saber hacia dónde vamos. Es muy importante saber dónde estamos parados”. Frase ante sólo queda preguntar ¿dónde estuvo el diputado Barbosa los últimos 18 años? Barbosa tiene un oficio muy definido, será el enterrador de lo que queda de la AN, trabajo para el cual se puede carecer de muchas cosas, incluso de sensatez.

¿CLASE MEDIA SAQUEADORA?

El comportamiento de turba saqueadora es patrimonio de la desesperación. Históricamente, la masa humana reproduce en su comportamiento el régimen en se desenvuelve o le toca sobrevivir. Los saqueos son den estos casos una expresión aguas debajo de una serie de malas decisiones, de políticas que son las que las gestan. Hay un componente social en que se ha inoculado un orden de acción basado en el revanchismo y el resentimiento social, por el que muchos toman lo que necesitan porque cree que es suyo , les pertenece y punto.

LA CONFERENCIA EPISCOPAL

Escuchar la reflexión de los hombres de la Iglesia nunca deja malos dividendos. La iglesia tiene más de un milenio interactuando en los más diversos escenarios sociales y aún perdura, es longeva en sobrevivir y enfrentar crisis. Para los hombres de la Iglesia, reunidos este domingo en la Conferencia Episcopal, y que ocupó el tercer lugar en las tendencias nacionales en Twitter, el hambre de un pueblo, no se logra resolver estructuralmente ni con bolsas de comida, ni con bonos mensuales, se requieren de acciones mucho más profundas, tal como lo expresó su presidente, Monseñor Padrón. Quien de una manera aleccionadora invitó a los venezolanos a encontrar la pronta y justa respuesta al hambre con la solidaridad.

Los obispos fijaron una posición interesante, desmarcándose del hecho político, aclarando que han dicho verdades que duelen y que a veces no se quieren oír. La Iglesia no tiene como tarea el cambio de estructuras sociales y políticas, sino el anuncio del Evangelio. “No hay, por tanto, que someterse, ni resignarse, ni renunciar a la calidad de vida a la que todos tenemos derecho”., sentenció Padrón, para quien no hay duda de que la lucha es con el optimismo, con el despertar de las conciencias adormecidas por el pesimismo circunstancial.