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Saúl García un escultor de la madera: “Me inspiro en las costumbres de mi pueblo”

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Saúl García un escultor de la madera: “Me inspiro en las costumbres  de mi pueblo”

A los 36 años, Saúl García continúa tallando la madera para recoger a través de su obra la cotidianidad de su lar nativo, “Las Trincheras”, en su taller, rodeado de guacamayas y camburales este artista carabobeño ha obtenido importantes reconocimientos como la Bienal “Bárbaro Rivas” y los premios en el Ateneo de Valencia y la fundación Bigott.

El diario “La Calle” le visitó en su taller en “Las Trincheras”, allí nos contó cómo fue que se inició en la talla de madera.

–Siempre tuve inquietud por estas  cosas, pero como ninguno me enseñaba fui a casa de Alí Castro y me dijo que si yo podía hacerle unos pilones, le hice unos pilones y desde allí le llené la casa de pilones, y me dijo: “no me hagas más pilones, hazme una talla y le dije: “yo no sé hacer las tallas” “claro que sí puedo” me respondió.

“Hice la primera y eso me salió horrible, me salió feo, se la llevé y entonces me dijo: “qué pieza tan horrible” .Me hecho a perder la inspiración, entonces le dije: “que era con la cabeza bien pelada y con los dientes bien feos y me dijo: “¿qué nombre le ponemos a esa talla?” “Vamos a ponerle Carlos Andrés”; porque tenía la cabeza como Carlos Andrés, esa talla tenía la boca como un androide y le puso “Carlos Androide”, después me dijo “yo regalé esa pieza porque esa pieza me empavó”.

–Después comencé a aprender e hice una nueva talla y me salió bien, se la vendí por 600 bolívares, compré un mercado( alimentos) y materiales y seguí trabajando y allí fui y fui trabajando hasta que fui a varias exposiciones y me gané varios premios, en el Ateneo de Valencia, en el “Ángel Rivas”, los 40 años de la Polar, fui a oriente y me cansé de ganar premios hasta que me gané el más importante  el “ Bárbaro Rivas”, Fundación Bigott y “el Sol de Carabobo”.

Saúl García revela que “la técnica mía es tallar la madera, luego que la tallo le echó el veneno a la madera y luego se lija, hasta llevarla a la pintura de caucho de colores y allí se termina”.

“Yo me inspiraba en las costumbres de aquí, de la gente, los músicos, los parranderos, seguí dándole hasta que hice varias figuras de acá”.