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EE UU prohíbe a compañías vender componentes a fabricante chino ZTE

El Departamento de Comercio prohibió a las empresas estadounidenses vender componentes al fabricante chino de equipos de telecomunicaciones ZTE Corp durante siete años por incumplir los términos de una causa vinculada a la violación de sanciones, dijeron funcionarios de Washington a Reuters.

ZTE, un vendedor líder de teléfonos celulares en Estados Unidos, se declaró culpable el año pasado en un tribunal federal de Texas de conspirar para violar sanciones estadounidenses y enviar ilegalmente bienes y tecnología del país norteamericano a Irán. La compañía pagó 890 millones de dólares en multas y podría recibir una pena adicional de 300 millones de dólares.

Como parte del acuerdo, ZTE -con sede en Shenzhen- prometió despedir a cuatro empleados de alto rango y penalizar a otros 35 reduciendo sus bonos o imponiéndoles otro tipo de reprimendas, dijeron a Reuters funcionarios del Departamento de Comercio estadounidense.

Sin embargo, la compañía china admitió en marzo que si bien echó a los cuatro empleados jerárquicos, no había tomado medidas disciplinarias ni reducido los bonos de los otros 35 trabajadores implicados.

“No podemos confiar en que lo que nos dicen”, dijo un funcionario estadounidense. “Y en comercio internacional, la confianza es muy importante”, añadió. Representantes de ZTE no estuvieron inmediatamente disponibles para responder a un pedido de comentarios.

Douglas Jacobson, abogado de control de exportaciones que representa a proveedores de ZTE, calificó la prohibición como altamente inusual y dijo que afectaría severamente a la empresa. “Será devastador para la compañía, debido a su dependencia de los productos y software estadounidenses”, dijo Jacobson.

La medida estadounidense contra ZTE probablemente exacerbará aún más las actuales tensiones comerciales entre Washington y Pekín. Una investigación federal de cinco años halló en 2017 que la empresa china había conspirado para evadir embargos a la compra de componentes estadounidenses, incorporándolos como equipamiento de ZTE y enviándolos ilegalmente a Irán.

ZTE acordó declararse culpable y el Gobierno estadounidense le permitió seguir accediendo al mercado del país norteamericano bajo el acuerdo. La investigación de Washington se produjo luego de reportes de Reuters en 2012 que indicaban que ZTE había firmado contratos por millones de dólares para enviar hardware y software de importantes firmas estadounidenses al principal operador de telecomunicaciones de Irán.