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Los argentinos desconfían del FMI y se oponen a su ayuda

AP

Pareció escucharse un quejido colectivo en toda Argentina luego de que el presidente Mauricio Macri pronunció tres palabras que muchos vinculan con las peores épocas del país: Fondo Monetario Internacional.

Macri sorprendió a los argentinos al anunciar esta semana que procurará obtener un acuerdo de financiamiento con el FMI tras una fuerte devaluación de su divisa y un pronóstico poco alentador de la economía global.

La crisis de hace 17 años derivó en el desempleo de uno de cada cinco argentinos, millones se hundieron en la pobreza y algunos pasaron hambre. El peso, que había estado vinculado al dólar, perdió casi el 70% de su valor.

Los bancos congelaron los depósitos y colocaron barricadas metálicas mientras miles de manifestantes intentaban infructuosamente retirar sus ahorros. Al menos 27 personas fallecieron en protestas y saqueos en diciembre de 2001 a medida que la segunda mayor economía de Sudamérica se desplomaba.

Desde entonces se ha responsabilizado al FMI por su papel en la mora de pagos de Argentina de su deuda de más de 100.000 millones de dólares. Un sondeo efectuado por los encuestadores argentinos D’Alessio Irol/Berensztein señaló que el 75% de los habitantes sienten que solicitar ayuda al Fondo es una medida errónea. La encuesta a 1.077 personas efectuada a principios de mayo tiene un margen de error de tres puntos porcentuales.

En un discurso televisado para la nación, Macri dijo que había iniciado conversaciones con el FMI como una forma de hacer frente a las aflicciones económicas internas y a una situación compleja en el mundo, incluida el alza en las tasas de interés, un incremento en los precios del petróleo y una depreciación de las divisas de los mercados emergentes.

Aun así, la decisión de recurrir al FMI para solicitar préstamos con el fin de apuntalar las reservas del gobierno y apaciguar las presiones sobre la moneda sorprendió a muchos. Hace sólo un año, Argentina seguía siendo atractiva para los inversionistas. El gobierno vendió totalmente una emisión de bonos a 100 años aprovechando una tasa de interés baja.

En ese momento, muchas personas hablaban de un milagro económico y decían que Macri tenía prácticamente garantizada la reelección después de que su coalición se apuntó una victoria decisiva en los comicios legislativos. Ahora la oposición se ha envalentonado y el futuro político de Macri se ve más inestable que nunca.