Carabobo

Opinión/ Ruben Limas Telles : Horas Oscuras

El hambre está presente en muchos hogares, y esta situación envió al exilio a una gran cantidad de Venezolanos. Sin duda, son nuestras propias horas oscuras, que recuerdan lo vivido por Gran Bretaña en los momentos más álgidos de la II Guerra Mundial. En su momento Inglaterra enfrentaba a un Tercer Reich adueñado de Europa y ansiando el dominio global. Sus conciudadanos dudaban, temían, y meditaba si era sabio negociar o no con Hitler. En esas horas apareció ese gran estadista de Wistón Churchill y le dijo a su nación “nunca nos rendiremos”.

Horas oscuras vivimos hoy los venezolanos que parecieran interminables. Esta revolución del Socialismo del Siglo XXI, ha sido un verdadero desastre. Acabo con todo lo que servía. Además con absoluto desparpajo preparan el secuestro de la voluntad ciudadana, una especie de expropiación o confiscación de nuestro sagrado derecho de vivir en paz. Ellos confían en que, mientras más notorios sean sus actos, más descarado el crimen, el miedo nos paralizará y la impunidad los cubrirá. Los ciudadanos venezolanos hoy dudan, temen y meditan sobre la posibilidad de aceptar en silencio la instalación de una férrea dictadura. Pero aquí debe resurgir la Unidad diciéndole al país “Nunca nos rendiremos”.

Luego de este fin de semana, el sufrimiento del pueblo seguirá agravándose y recordándonos que no podemos admitir divisiones entre los que aspiramos a restituir la democracia. Debemos reafirmar que la unidad es un bien inestimable y que está por encima de divergencias circunstanciales.

Es hora de movilización ciudadana, para luchar contra los promotores de esta destrucción. La democracia no caerá del cielo, no bastará con el respaldo internacional y su solidaridad, es nuestra tarea. Lo que viene será muy duro. Tendremos que demostrar si somos un pueblo destinado a ser súbditos o a ser ciudadanos libres. No nos dejemos arrastrar por el golpe emocional que el régimen nos dará con la palabra “irreversible”. Nos toca superar estas horas con gallardía y capacidad de lucha, en la calle, en la universidad, en los hospitales, en las escuelas, en cada concejo comunal y, principalmente, en el alma de cada venezolano porque será con ideas, propuestas y argumentos con los que venceremos a la violencia, las balas y la oscuridad.