Farandula

Maite Delgado: “Para mí es vital estar entusiasmada”

La locación cambió. El certamen no es el mismo. Sin embargo, la energía que transmite al dirigirse a la audiencia con su particular “¡Buenas noches!” se conserva intacta. Cada vez que Maite Delgado aparece sobre un escenario queda demostrado por qué ha sido considerada la presentadora “Número 1” de Venezuela. Aunque recibe con admiración y respeto el calificativo, la exreina de belleza se lo atribuye a quienes han sido su gran escuela.
 
La otrora Miss Anzoátegui 1986 no sabía que su destino estaría ligado a ver los certámenes desde dos perspectivas: como representante de su estado en el Miss Venezuela, y, posteriormente, como conductora del concurso del cual formó parte durante más de una década. Ahora, y por segundo año consecutivo, estará en la gala del Miss Earth Venezuela, cuya coronación será transmitida esta noche a través de la señal de Globovisión. 
 
“El que existan cada vez más espacios donde pueda brillar el talento venezolano, nos conviene a todos. La competencia sana y profesional beneficiará siempre al público, que es el más importante”, afirma la protagonista de emblemáticos programas de la televisión nacional como Giros TV y Cómplices, entre otros.
 
 -¿Cómo fue el primer acercamiento de la Organización Miss Earth con usted para plantearle la idea de unirse al proyecto que de alguna manera ha sido considerado como la competencia del Miss Venezuela? 
-Este encuentro se dio de una manera formal y muy respetuosa a través de mi mánager, Luis Bascarán, a quien Prince Julio César contactó primero, como debe ser, para plantearle la idea y ver qué tal nos parecía volver al ruedo de la belleza venezolana conduciendo lo que sería la primera gala televisada del certamen Miss Earth Venezuela. 
 
-¿Cómo asume la animación del certamen Miss Earth Venezuela en comparación con el Miss Venezuela?
-Bueno, en realidad después de tantos años ya tengo un estilo (risas). Así que no sé si me planteo hacerlo distinto, pero sin duda uno le pone la misma emoción que el primer día, y eso hace que cada reto sea diferente al anterior. 
 
-Rocío Higuera no está. Kerly Ruiz, tampoco. ¿Cómo se prepara para animar la gala? 
-Siempre he pensado que estos escenarios son inmensos y estos eventos muy largos para tener un solo animador. Se necesitan distintas personalidades para cubrir todo lo que acontece, así es más dinámico y más entretenido. Disfruto mucho de compartir el trabajo, porque soy de las que celebra el éxito del trabajo en equipo. Alyz estará en la animación. Sé que Melissa Rausseo y mi amado Franklin Salomón estarán haciendo los comentarios, y eso me tiene muy feliz. Franklin es para mí un hermano, un compañero de vida, un amigo a prueba de años y nos faltaba por vivir una experiencia así, juntos los dos sobre el mismo escenario. Eso me hace sentir muy orgullosa de él 
 
-En la televisión venezolana, su trabajo ha sido tomado como referencia para otras presentadoras, al punto de que, en algunos casos, llegan a copiarla. ¿Cómo asume usted que la imiten? 
-Con mucha humildad y agradecimiento. Creo que se imita lo que se admira, lo que te gusta. Aunque siempre le digo a los nuevos talentos que somos únicos e irrepetibles, y eso es grandioso, agradezco mucho ser referencia. El verdadero reto está en ser la mejor tú, la mejor versión de ti misma.  
 
-Hablando de la referencia de su trabajo como presentadora, para Maite Delgado, ¿quién es la “número 1” de Venezuela? 
-Quienes fueron mis maestros y mi inspiración. Quienes siempre me dieron valiosas lecciones de humildad. Quienes me enseñaron a no ser egoísta en el escenario. Vengo de una escuela de grandes. Para mí siempre serán los número 1 Gilberto Correa y Carmen Victoria Pérez. 
 
-¿Qué extraña de la televisión donde le tocó hacer carrera?
-La magia, el brillo, la alegría y la pasión. Las horas incansables hasta alcanzar la excelencia, el haber sido escuela de los grandes de hoy. El presupuesto y las condiciones de un país que permitía todo eso. 
 
-¿Cuál es la figura pública que le gustaría entrevistar y a la fecha no lo ha hecho?
-Tengo varios en lista, pero me los reservo para no dar ideas (risas). 
 
-Daniel Sarcos, Chiquinquirá Delgado, Viviana Gibelli, Leonardo Villalobos y usted. Figuras emblemáticas que ya no forman parte de Venevisión. ¿Se podría atribuir por completo la decisión de irse a “la situación país”, o el canal no ofreció opciones para continuar creciendo profesionalmente?
-Solo puedo hablar de mi caso, y en realidad es bastante más simple. Siempre me mueve la pasión, y para mí es vital estar entusiasmada con lo que hago. Cuando pierdo la pasión, pierdo las ganas y la alegría. Soy capaz de empezar mil veces, con tal de sentirme viva. 
 
-Usted logró una sólida carrera en la televisión venezolana y en el exterior. ¿Por qué no continuó haciendo carrera afuera? 
-Tuve mi oportunidad, y la disfruté al máximo, imponiendo a Maite de costa a costa en Estados Unidos, a través de Univisión, y en muchos países de Latinoamérica durante varios años un talk show que hacíamos en Venezuela con talento nacional. Fueron años de mucho trabajo y entrega, haciendo televisión local e internacional, de los que no me arrepiento y de los que guardo maravillosos recuerdos. Pero dudo que de haber seguido con ese ritmo hubiera logrado a la vez hacer mi familia, que es mi única prioridad. Nunca soñé con morirme de viejita en un escenario, creo que esto tiene su momento de vida. 
 
-¿Estaba desde un principio en sus planes, consolidar su faceta como empresaria o fue algo que surgió en el tiempo?
-La verdad, todo lo maravilloso que pasa en mi vida no lo planifico. Solo me preparo día a día y trabajo con mucho amor y pasión para dejarme sorprender por la vida y estar a la altura de sus regalos. 
 
-Después de tener su propio programa en la televisión y animar el concurso de belleza más importante en Venezuela, entre otros logros profesionales, ¿qué le falta por hacer? 
-Suena como si estuviera en una carrera contra el tiempo que pasa y es cruel amigo, como diría Juan Gabriel. No me presiono de esa manera, solo espero que sean muchos los proyectos que me falten y que de todos pueda aprender algo nuevo.
Con información de El Universal