Farandula

Directoras de minorías étnicas brillan en Sundance

(AP) — En el ecosistema de quién dirige las películas más redituables de Hollywood, las mujeres no blancas son el tipo más raro.

Pero el Festival de Cine de Sundance 2019 se han cuestionado las deprimentes estadísticas de la industria. La recepción positiva así como las costosas adquisiciones de películas como “Blinded by the Light” de Gurinder Chadha (comprada por New Line por 15 millones de dólares) y “Late Night” de Nisha Ganatra (que compró Amazon por 13 millones) son por lo menos prometedoras.

En la competencia de mejor cinta de drama estadounidense, donde más de la mitad de las 16 películas incluidas fueron dirigidas por mujeres, tres películas realizadas por mujeres que pertenecen a minorías étnicas han destacado: “The Farewell” de Lulu Wang, “Hala” de Minhal Baig y “Clemency” de Chinonye Chukwu. Cada una fue escrita por su directora y ofrecen valientes historias personales que han cautivado a los críticos, al público y a los encargados de cerrar tratos en la industria.

“The Farewell” es quizá ya una de las películas más famosas estrenadas en Sundance, está basada en la experiencia real de vida de Wang cuando ella y su familia chino-estadounidense organizó una boda falsa para tener una excusa para visitar a su abuela con una enfermedad terminal en China, quien desconocía totalmente su diagnóstico. Awkwafina actúa en la película, que fue adquirida por A24 por 6 millones de dólares.

Wang, quien había dirigido previamente la bien recibida “Posthumous”, tomó una perspectiva oblicua para hacer su película “no convencional”.

La escribió como cortometraje y la presentó a “This American Life”, donde fue proyectada y llamó la atención de muchos productores. Big Beach Films, la productora detrás de “Little Miss Sunshine” decidió hacerla.

“Suelo impulsar a los cineastas para que prueben diferentes oportunidades para crear (propiedad intelectual) para que puedan asegurar la historia de alguna manera”, dijo Wang. “Entonces ellos son propietarios y se vuelve más fácil que presenten eso para proponerlo a las productoras”.

Baig, quien también escribió una historia personal basada en su vida como adolescente musulmana en Estados Unidos durante una época difícil en casa, tomó un camino igualmente indirecto para hacer “Hala”. Primero tuvo que superar la idea de que estaría satisfecha en un empleo más estable pero menos creativo como ejecutiva de desarrollo.

“La única manera en la que podía hacerlo era simplemente haciéndolo”, dijo Baig. “Nadie me iba a dar permiso, simplemente tenía que ponerme de pie y decir ‘no quiero ser una ejecutiva de desarrollo, quiero ser una artista’”.

Probó las aguas para hacer una versión de “Hala” en cortometraje con fondos recolectados en la red y lo puso online donde la respuesta fue “increíble”. Con la prueba del público y un guion que llegó en 2016 a la lista de las mejores películas sin producir conocida como Black List, estaba en el radar de los ejecutivos y financieros.

Con la estrella de “Blockers” Geraldine Viswanathan como protagonista, “Hala” ha sido una de las revelaciones del festival. Apple la compró por una cifra no revelada.

Chukwu, la guionista y directora de “Clemency”, también pasó años tratando de hacer su película sobre la carga psicológica y emocional de una guardia en la sección de condenados a muerte de una prisión, interpretada por la actriz de raza negra Alfre Woodard.

Tras la ejecución de Troy Davis en 2011, Chukwu comenzó una investigación profunda de cuatro años incluyendo entrevistas con abogados de presos condenados a muerte, exguardias e incluso como voluntaria en casos de presos que han recibido clemencia y como profesora en una prisión para mujeres.

Encontró apoyo con la productora Bronwyn Cornelius y empezaron a buscar fondos por tres años, enfrentándose a la resistencia por el tema que trataban y porque Chukwu era una directora debutante. “Clemency” ha sido elogiada en el festival, donde algunos han declarado que podría darle a Woodard una nominación al Oscar. La película todavía busca un distribuidor.

Todas están al tanto de la posición en la que están como cineastas que también son mujeres y pertenecen a minorías étnicas en Hollywood, donde a pesar de toda la atención continúan siendo ampliamente subrepresentadas. Entre las 1.200 películas más taquilleras de los últimos 12 años, las directoras no blancas no blancas están representadas en dígitos de menos de 10: cinco directoras negras, tres asiáticas y una latina, de acuerdo con la iniciativa Annenberg’s Inclusion de la Universidad del Sur de California.

“Las mujeres de color han trabajado en Hollywood por mucho tiempo y haciendo sus propias películas”, dijo Baig. “(Pero) es claro que los números no han cambiado mucho. Hollywood tiene una mayor conciencia pero no han aplicado lo que han aprendido”.

Wang es primero que nada una cineasta, pero dijo que siente “un sentido de responsabilidad tan solo porque todavía hay muy pocas de nosotras, es difícil no personalizarlo cuando ves las cifras”.

Espera que los aspirantes a cineastas “adopten su singularidad” aunque admite que a ella misma le tomó mucho tiempo hacerlo.

Quizá la originalidad es la palabra clave. Las tres cineastas contaron historias personales que nadie más habría contado.

“Espero que más de nosotras tengamos acceso y una plataforma para poder contar las historias que queremos contar, historias que incluyen protagonistas que son mujeres o mujeres de color que tienen narrativas que no son totalmente definidas por su raza y su género”, dijo Chukwu. “La raza y el género no son un género, no son una historia, no son un arco emocional. Somos seres humanos con mundos interiores completos. Pónganlas en una situación interesante, háganlas las guardias de una prisión mientras se preparan para ejecutar a alguien en el corredor de la muerte. Esa es una perspectiva tremendamente buena”.