Carabobo

Cámara de Industriales de Carabobo rechazó actos vandálicos del Zulia y se solidarizó con empresarios

(Marlene Castellanos).-  A través de un comunicado, los afiliados a la Cámara de Industriales de Carabobo condenaron, la grave e intolerable situación que sufre el sector empresarial del estado Zulia, por consecuencia inaudita de los desafueros y actos de vandalismo que han sucedido en esa región occidental, que aún sufre los embates derivados de la crisis de los servicios eléctrico, la cual condujo a estos sucesos incontrolables de violencia extrema.

El gremio deploró los hechos que ha significado la destrucción masiva de actividades fabriles y comerciales, con pérdidas materiales incuantificables, tanto en Maracaibo como en ciudades aledañas de esa importante zona productiva del país.

En el documento el sector, asegura que les llama la atención en torno a la necesidad de hilvanar acciones y decisiones que coadyuven a solventar las causas de fondo que dieron origen y aún gravitan en la crisis nacional.

Ha llegado el momento no solo de la solidaridad y la adhesión entre los venezolanos que sufren en carne propia estos avatares, sino de exigir soluciones realistas y alcanzables, para no continuar siendo sofocados y víctimas directas y de primera mano de la convulsión social, económica y financiera que padece Venezuela, con toda la carga de derivaciones que a diario se palpitan dentro y fuera de nuestras fronteras.

Al rechazar con firmeza todo lo ocurrido en el Zulia, y que igual se ha repetido en menor escala en otros 13 estados de la ancha geografía venezolana, incluyendo a Carabobo, el sector industrial carabobeño ratifica su solidaridad institucional con las empresas afectadas y especialmente a Empresas Polar, con importantes operaciones en la región central, todo lo cual dimensiona la gravedad de la crisis nacional.

Está en zozobra la seguridad y tranquilidad de los venezolanos, en ascuas la paz social, amenazado el futuro institucional y severamente golpeados numerosas conquistas derechos y prerrogativas constitucionales, entre estos la propiedad privada, esencia misma del desarrollo integral de Venezuela.