Economía

Carlos Maldonado: Medidas de hace un año tuvieron efecto nulo

Un año se cumple, este sábado 17 de agosto, del último “paquete” de medidas “salvavidas” que anunció el presidente Nicolás Maduro para tratar de reflotar  la economía nacional y que para ese entonces mostraba que ya se encontraba en “terapia intensiva”.

A manera de resumen, el mandatario nacional, en cadena nacional, realizó una serie de anuncios en materia económica, en el marco de la reconversión monetaria, para reactivar el aparato productivo nacional, además de tratar de mitigar en el bolsillo de la población el “fantasma” de la hiperinflación.

Estas fueron las principales medidas de esa noche:

Sueldo y “petro”

El valor del bolívar en relación a la  cripto-moneda “Petro” fue el principal punto que encabezó los anuncios de Maduro. Anunció que un petro tendría un valor “oscilante” de $ 60 (el precio de un barril petrolero para ese entonces). A esto agregó que la criptomoneda estaría anclada al salario mínimo y que un petro tendría un valor de 3.600 bolívares soberanos.

Nuevo salario mínimo

Junto con la medida anterior, Maduro fijó “el salario mínimo, las pensiones, y la base de salario para todas las tablas del país” en 1.800 bolívares soberanos, recalcando que su valor sería de medio petro.

Otro sistema cambiario

El presidente de la República recalcó, ese día, que “vamos hacia un nuevo sistema cambiario”. Indicó que se establecería “un solo tipo de cambio fluctuante anclado al petro”. Maduro añadió al punto anunciando que se elevaría la frecuencia de las subastas Dicom a tres por semana, con la meta de llegar a cinco subastas por semana.

Bonos y asignación diferencial

En su alocución, el Jefe de Estado explicó que el Gobierno seguiría la política de asignación de los “bonos de la patria” a la población vulnerable y para compensar la elevada inflación. Igualmente, propuso que el Ejecutivo asumiría el diferencial “de la nómina salarial de toda la pequeña y mediana industria y de sectores privados” durante 90 días.

Cero emisión de dinero inorgánico

Otros de los anuncios en materia fiscal fueron los siguientes: Aumento del IVA en 4 puntos porcentuales, de un 12% a un 16%, de todos los bienes suntuarios, manteniendo las exenciones de bienes y servicios esenciales. El Islr establece el pago de anticipos del 1% sobre las ventas diarias de los contribuyentes especiales. Se fijó un impuesto a las “grandes transacciones financieras”.

Nuevo precio de la gasolina

Maduro también autorizó la creación de un subsidio para la gasolina y “directo a las personas”. Anunció un nuevo sistema de cobro y subsidio el cual comenzaría a aplicarse “de manera gradual, estado por estado”. También expresó que llevaría el valor del carburante “a precio internacional” para eliminar las mafias del contrabando en los estados fronterizos, además de las largas colas en las estaciones de servicio.

Moderno sistema de precios “anclados”

Maduro explicó que se aprobaría “un nuevo sistema de precios (…) anclados al petro” llamado Plan 50 y que estaría relacionado con los productos de la cesta básica. La solicitud se la hizo al Tareck El Aissami, vicepresidente económico y Wilmar Castro Soteldo, ministro para la Agricultura Productiva y Tierras y los exhortó a reunirse con los sectores productivos del país.

Ahora, un año después….

Expertos consultados indicaron que a un año del “paquete de medidas”, la economía nacional sigue sin dar muestras de recuperación y con indicadores que siguen en “rojo” y más aún, luego de la aplicación de nuevas sanciones por parte del gobierno estadounidense de Donald Trump.

Auguran que en los restantes meses que quedan de 2019, el deterioro va a seguir profundizándose si el Ejecutivo sigue sin tomar medidas estructurales, profundas y si no se produce un acuerdo político entre el oficialismo y la oposición, luego de los últimos intentos en Noruega y la isla de Barbados.

El economista Carlos Javier Maldonado apuntó que “las medidas de Maduro tuvieron un efecto nulo y eso se evidencia en la grave crisis económica que aún se sigue viviendo. Tenemos un dólar paralelo disparado, los sectores productivos paralizados, una inflación galopante y un petro que no resolvió para nada los problemas del país, todavía sigue siendo cúal es el mecanismo lógico para fijar su precio, que ya tiene varios meses estático a pesar que los precios del crudo han subido”.

“El actual salario mínimo apenas equivale a 3,5 dólares, el más bajo de toda América Latina, la hiperinflación sigue sin ceder espacios y aquí en el país el fenómeno de la dolarización agarró impulso y nadie lo puede parar. El gobierno sigue con la política de subir el dólar oficial (de las mesas de cambio) tratando de alcanzar al paralelo, causando un grave daño a nuestra moneda”, apuntó.

El economista Asdrúbal Oliveros apuntó que “la economía está hundida y necesita divisas. Sin divisas la capacidad de recuperación es limitada, con poco margen. No tienes liquidez externa y capacidad de generarla, la segunda fallas es la estructura de las sanciones de EE UU y muchos países no quieren trabajar con Venezuela. Por últimos, los agentes económicos no creen que la cosa se esté resolviendo y la percepción de precios a futuro es elevada”.

El economista y exministro, Rodrigo Cabezas, en un artículo personal, asegura que Venezuela vive en la actualidad “la recesión más prolongada, profunda, generalizada y devastadora socialmente de nuestra historia económica”.

“El hecho económico de producir menos que el año anterior, destruir acervo de capital, tener menos oportunidades de empleo productivo y, por tanto, menor riqueza que distribuir socialmente, comenzó en el año 2014 (-3.9% del PIB) y no se ha detenido en lo que va de año. Son seis años de recesión, es la más prolongada. Entre 2014 y 2018 se inutilizó el 52% del cuerpo económico venezolano. Nunca antes habíamos llegado a una cifra de esta magnitud, que es más propia de economías sometidas a guerras militares convencionales. Es la recesión más profunda”, asegura el economista y también docente universitario.

Cabezas asegura que existen pocas salidas para salir de la espiral de la hiperinflación, fenómeno que sigue golpeando a los venezolanos. “Ésta, la anomalía más grave del orden capitalista, al paralizar el mecanismo de los precios, destruye el salario real (reforzando la caída del consumo), la inversión privada (por la constante reposición de costos) y el gasto público (al eliminar su efecto reactivador). El gobierno nacional creó la hiperinflación, reforzó sus causas en todos estos años y no sabe cómo tratarla. Sus dos raíces claras son: una política fiscal que extralimitó la monetización del déficit desde el Banco Central de Venezuela con un agigantado, irresponsable y, jamás observado, desborde de los agregados monetarios (…). La otra raíz, la política cambiaria, no corrigió el inexplicable diferencial cambiario, destruyendo la estructura de costos”.

En el mismo ámbito se sigue sin concretar estrategias para evitar el drástico descenso de la producción petrolera nacional que hoy apenas ronda los 500.000 barriles. A esto se le suma, nuevas sanciones financieras para Pdvsa y que tienen un serio impacto sobre las importaciones de bienes, la inversión extranjera y el acceso a los mercados globales.

El presidente Donald Trump ordenó, recientemente, otra larga lista de medidas restrictivas del comercio petrolero con Venezuela y que afectan directamente a Pdvsa y sus socios comerciales en todo el mundo.

“Venezuela ya se enrumba a llegar a producir un mínimo de 300.000 barriles/día. El deterioro de las refinerías, la falta de inversiones y la presión de Estados Unidos hacia los socios de Pdvsa le están dando un fuerte golpe a las finanzas de Venezuela. La actividad petrolera es la principal fuente de oxígeno financiero y ese tanque ya está quedando vacío. Maduro ha prometido que el país retomará la producción a 2 millones de b/d, pero creo que es casi imposible de cumplir”, opinó el analista del sector, José Sangronis.

Sobre la estabilidad del “tipo de cambio” el rumbo es incierto e impredecible, a pesar que el Jefe de Estado prometió hace un año el fin del “dólar negro” y la estabilidad en la asignación de divisas oficiales a los sectores productivos.

Días atrás, el economista y presidente de Datanálisis, Luis Vicente León, aseguró en su cuenta en twitter que en la actualidad es casi imposible proyectar el valor del tipo de cambio en Venezuela.

“No hay forma de proyectar el tipo de cambio al cierre del año. Cualquier estimado puede acertar, siempre que sea mucho más elevado que el actual. Es imposible estabilizar la moneda sin equilibrar la economía y recuperar confianza. Y ambas necesitan un cambio profundo en el país”, dijo en un mensaje en su cuenta @luisvicenteleon.

Agregó que “la economía es un río rebelde y cuando intentas desviarlo con palos y piedras sueltas, puedes lograrlo por un rato (y hasta celebrar tu éxito), pero más temprano o más tarde arrasa con todo. Es absolutamente inevitable”.

Vicente León insistió, además, que “la moneda es fiduciaria. Su valor depende de la confianza. Los tenedores de capital no confían en el gobierno, ni sus autoridades monetarias. Los agentes económicos no confían en el modelo. Los productores, proveedores y consumidores no confían en la moneda. ¿Cuál es el valor del bolívar?”.

La emisión de dinero inorgánico es otra tarea pendiente en 2019. La liquidez monetaria aumentó 19,98% durante el mes de julio y ya está por encima de los Bs. 10 billones, según datos de Banca y Negocios.

“Evidentemente, la costumbre de emitir dinero inorgánico, por parte de las autoridades monetarias, sigue gozando de muy buena salud, aunque con una velocidad mucho más baja que durante el año pasado. En los primeros siete meses de 2019, la liquidez se incrementó 954%, mientras en el mismo lapso de 2018 el aumento fue de 2.200,74%”, señaló el portal especializado en economía y finanzas.