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Tropas federales de Etiopía avanzan sobre capital de Tigray

(AP) — El ejército de Etiopía recibió la orden de avanzar sobre la asediada capital de la región de Tigray, en el norte del país, tras el fin de un ultimátum de 72 horas para que los líderes locales se rindieran, anunció el primer ministro, quien advirtió a los residentes que no salgan de sus casas y que no posean armas.

La ofensiva militar “ha llegado a su última etapa” después de tres semanas de combates, dijo la oficina del primer ministro Abiy Ahmed. Esto significa que los tanques y otras armas pueden converger sobre Mekele, a cuyos habitantes se advirtió que “no habrá piedad” para ellos si no se apartan a tiempo de los líderes de Tigray.

Esto causó alarma internacional y grupos defensores de los derechos humanos dijeron que se podría violar el derecho internacional y poner en mayor peligro a los civiles. “Tendremos sumo cuidado para proteger a los civiles”, apuntó Abiy en su comunicado.

También dijo que miles de milicianos y fuerzas especiales se rindieron durante el plazo de 72 horas.

Las comunicaciones con Tigray siguen cortadas, lo que dificulta la verificación de la información.

Por otra parte, Naciones Unidas dijo que la escasez de suministros es “muy crítica” en la región.

El combustible y el dinero en efectivo se están acabando, se calcula que hay más de un millón de desplazados y que la comida para los casi 100.000 refugiados de Eritrea se agotará en una semana, según un nuevo reporte de la ONU. Más de 600.000 personas que dependen de raciones de alimentos mensuales para sobrevivir no han recibido las suyas en noviembre.

Los bloqueos de carreteras son tan graves que incluso dentro de la capital de Tigray, Mekele, el Programa Mundial de Alimentos de la ONU no pudo obtener permiso para trasladar alimentos desde sus almacenes allí.

“Lo que sucede trasciende las palabras, es angustioso ver el derrumbe de un gran país”, dijo un mensaje enviado por un residente de Mekele el miércoles y al que tuvo acceso The Associated Press. El mensaje expresó la desesperación de no poder comunicarse con seres queridos en otras partes de la región y concluye, “¡Ohhhhhhhh DIOS!”.