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LIMA (AP) — Un chofer de un autobús del transporte público de la capital de Perú fue asesinado el miércoles frente a sus pasajeros, lo que provocó que decenas de buses suspendan sus funciones en medio de un estado de emergencia decretado por el gobierno para intentar frenar la ola de violencia.
El chofer —identificado por la policía como Paul López, de 51 años— fue atacado por dos hombres que iban en una motocicleta y tras los disparos recibidos perdió el control del bus que chocó contra un edificio de cinco pisos. Es el décimo segundo conductor asesinado a tiros en Lima desde inicios de 2025, en una lista que incluye a choferes de buses, de autos colectivos y de mototaxis.
La violencia en el transporte de Lima también ha dejado pasajeros con heridas de bala en medio de una ola de extorsiones que ocurre incluso durante el estado de emergencia que limita varios derechos constitucionales y que fue decretado hace más de dos semanas por la presidenta Dina Boluarte. Los peruanos se han quejado de la supuesta inutilidad del estado de excepción por la desprotección en la que viven enormes sectores de la periferia de Lima, una capital con más de 10 millones de habitantes.
La empresa de transporte Aquarius, a la que pertenecía el chofer asesinado y con una flota de alrededor de 200 buses, recorre la capital desde el norte hasta el sur. Colegas del fallecido mostraron a varios medios de la prensa local las pantallas de sus celulares con mensajes de WhatsApp en los que los extorsionadores exigen unos 21.000 dólares para no seguir matándolos.
Casi todos los negocios en la periferia de Lima son extorsionados, según expertos. El especialista en seguridad y exministro del Interior, Rubén Vargas, dijo a The Associated Press que «muchos distritos de la periferia de Lima están secuestrados por estructuras criminales… a partir de una modalidad conocida como el control territorial » y ante «la respuesta torpe del gobierno».
Las extorsiones y los asesinatos han aumentado los últimos años, según datos oficiales. En 2017 hubo 674 homicidios, pero en 2023 ya se habían más que duplicado hasta 1.506 y en 2024 subieron a 2.057. Entre el 1 de enero y el 15 de marzo de este año se han registrado 459 asesinatos, 59 más que en el mismo periodo de 2024. En tanto, las denuncias por extorsiones en 2017 fueron 5.225 y en 2024 alcanzaron 22.835.
A fines de 2024 y en dos ocasiones en marzo la población salió a protestar en reclamo de una lucha más eficiente contra el crimen.
Matan a chofer de autobús frente a pasajeros en capital de Perú
