La seguridad vial en Venezuela se encuentra en un punto crítico. El aumento indetenible de los incidentes viales con saldos fatales mantiene en alerta a las autoridades y especialistas, quienes advierten sobre una crisis de salud pública en las calles y autopistas del país.
El diputado Rubén Limas encendió las alarmas al informar que, entre el 1 de enero y el 4 de junio de este año, se registraron 1.954 personas fallecidas en accidentes de motocicleta. De acuerdo con el parlamentario, esta alarmante cifra sitúa a los siniestros viales como una de las principales causas de mortalidad en la nación, asegurando de forma categórica que la estadística «supera incluso al cáncer».
El «factor humano» en la mira
Para los expertos, el grueso de esta tragedia pasa por la conducta detrás del volante. Lilian Romero, directora de la organización Asotránsito, afirmó en una entrevista concedida al periodista Román Lozinski para el Circuito Éxitos que «más del 80% de los siniestros viales es el factor hombre», lo que significa que la inmensa mayoría de estas muertes pudieron haberse evitado con prudencia y respeto a las leyes.
Romero hizo especial hincapié en la profunda falta de educación vial que impera en el país, señalando directamente a quienes han obtenido sus licencias de conducir de forma ilícita o sin haber recibido la formación técnica necesaria para circular.
«Tenemos motorizados que desconocen normativas, que desconocen señales de tránsito; eso es una realidad», advirtió la especialista al describir el caos vehicular actual.
Entre las causas más recurrentes detectadas en las vías se encuentran:
El exceso de velocidad y las maniobras imprudentes.
La ingesta de bebidas alcohólicas al momento de conducir.
El irrespeto absoluto a las normas en las intersecciones.
El uso masivo de motocicletas como sustituto ante las fallas del transporte público, lo que ha generado desorden y una nula percepción del peligro, especialmente entre los conductores más jóvenes.
Vacíos en el levantamiento de choques y recomendaciones legales
La directora de Asotránsito también apuntó hacia el procedimiento posterior a los accidentes. Denunció que existe una falta de capacitación en los cuerpos policiales que atienden las emergencias: «Muchos funcionarios desconocen la investigación en un siniestro vial, entonces no resguardan las evidencias», detalló, explicando que esta deficiencia suele derivar en fallos judiciales erróneos, detenciones preventivas injustificadas o la retención de vehículos para experticias.
Ante el riesgo de extorsiones o injusticias procesales tras una colisión, Romero ofreció dos recomendaciones clave basadas en la tecnología y la prevención:
Uso de cámaras de video: Instó a los ciudadanos a instalar cámaras en sus vehículos para registrar los hechos en tiempo real. «Ustedes utilicen cámaras en los vehículos porque se está prestando para mucha [injusticia]», aconsejó.
Resguardo fotográfico: En caso de un choque, recomendó tomar fotografías panorámicas de la escena de forma inmediata para demostrar que se cumplieron con los protocolos de seguridad, tales como el uso de luces intermitentes y el correcto posicionamiento de los triángulos de señalización.
Urge reforma legal
Finalmente, la portavoz de Asotránsito concluyó que, si bien el marco legal venezolano cuenta con bases jurídicas sólidas, este requiere de una reforma urgente. Según Romero, la ley debe adaptarse para regular las nuevas realidades del parque automotor nacional, haciendo mención específica a la proliferación de las motos eléctricas y la urgente necesidad de actualizar la señalización en las principales autopistas del país.



