El silencio de la calle Las Acacias, en el municipio Carirubana, se quebró de forma violenta la mañana del pasado miércoles 8 de abril. Lo que parecía ser una jornada cotidiana en el sector Santa Irene se transformó en una escena de horror cuando Solisbella del Valle Contreras Rodríguez, de 39 años, fue blanco de un ataque frenético que hoy mantiene en vilo a todo el estado Falcón.
Los detalles del crimen, relatados por una familiar a través de un video que recorre las redes sociales, describen una conducta escalofriante por parte del agresor. Argenis Jiménez, pareja sentimental de la víctima y apodado en la zona como “Ken”, habría salido de la vivienda con sus ropas empapadas en sangre tras el ataque.
Sin embargo, en un acto de perturbadora frialdad, Jiménez regresó minutos después al inmueble. No lo hizo para auxiliar a Solisbella, quien se debatía entre la vida y la muerte, sino con el único fin de cambiarse de ropa para borrar las evidencias inmediatas y emprender una huida que parecía ser exitosa.
Solisbella fue socorrida y trasladada de urgencia al Hospital Doctor Rafael Calles Sierra. Mientras los médicos realizaban esfuerzos desesperados por estabilizarla, la gravedad de sus heridas sentenció su destino: falleció en pleno acto quirúrgico.
Tras descartar las incisiones propias de la cirugía, los expertos contabilizaron cerca de 25 heridas por arma blanca. Cada una de ellas evidencia la saña con la que el agresor actuó contra la mujer de 39 años.
El caso encendió todas las alarmas en todos los puntos de control fronterizos. Según la denuncia de sus allegados, Jiménez, quien se desempeña como transportista, tenía la firme intención de abandonar el país con rumbo a Perú, sin embargo, este jueves 9 de abril, el femicida se quitó la vida por un sector descampado del sector 4 de Febrero, municipio Los Taques.
El hombre fue encontrado colgando de un árbol .




