El diputado de la Asamblea Nacional, Jorge Arreaza, admitió que la Ley contra el Odio «se ha aplicado a veces muy bien y a veces muy mal» y reconoció que personas han sido privadas de libertad por mensajes en sus teléfonos revisados ilegalmente en alcabalas. «No hay derecho a revisar el teléfono de una persona en una alcabala», declaró Arreaza en una entrevista para Circuito Éxitos.
«A veces tú consigues una persona que le han podido privar de libertad por unos mensajes en su teléfono. Si está bajo una investigación, bajo una imputación, ya eso es otra cosa, pero en una alcabala no hay derecho», señaló el dirigente chavista, quien reconoció la necesidad de una reglamentación clara sobre cómo aplicar la ley.
La Ley contra el Odio, aprobada en 2017, ha sido utilizada para criminalizar la disidencia y censurar contenidos en redes sociales según organizaciones de derechos humanos.



