– El sol abrasador y el aroma a humo de leña no fueron los únicos que elevaron la temperatura durante el pasado sábado 11 de abril en la Bahía de Patanemo, municipio Puerto Cabello. El Sexto Festival del Sancocho encendió los fogones y los corazones de los asistentes, en una jornada donde la tradición culinaria se coronó como la gran ganadora.
Organizado por Carabobo Gastronómico bajo la dirección de Zoraida Barrios, conocida cariñosamente como «Mamá Zory», el evento convirtió la costa en un hervidero de sabores autóctonos. 18 kioscos de playa aceptaron el desafío y entraron en una reñida contienda para alzarse con el título del mejor sancocho de pescado, en una competencia que buscaba no sólo premiar el sabor, sino la fidelidad a la identidad local.
El jurado calificador, con paladar exigente y cuchara en mano, evaluó meticulosamente la textura, el sabor y la densidad de cada preparación. Sin embargo, fueron especialmente empáticos con aquellos cocineros que siguieron la indicación de emplear exclusivamente productos autóctonos de la zona. El ñame, el ocumo y el indiscutible plátano patanemeño se erigieron como las estrellas de la faena.
Más allá de fallar, los expertos fueron aconsejando conforme degustaban cada plato, propiciando una guía minuciosa para recordar el verdadero propósito del concurso: cuidar la esencia local e identitaria gastronómica de esta conocida zona turística.
La espera valió la pena. Al finalizar la jornada, los fogones se apagaron y las votaciones se encendieron. Los ganadores resultaron ser:
· Primer lugar: La Bokaina
· Segundo lugar: Sanchino
· Tercer lugar (empate): El Chiringuito y Los Caneyes
La presidenta de Carabobo Gastronómico, Zoraida Barrios, explicó que un sancocho auténtico de esta zona debe reflejar su entorno, utilizando la «gran despensa» que ofrece tanto el mar como la zona de bosque de Patanemo, donde se dispone verduras y tubérculos que hacen la combinación de sabores para la sopa
«Eso de meter el paisaje en la olla es el ADN gastronómico», enfatizó Barrios, quien celebró que la memoria ancestral de los pescadores y cocineros locales siga viva en cada cucharada. De esta forma, el Sexto Festival del Sancocho no solo dejó estómagos llenos, sino la certeza de que en Patanemo, la tradición se sirve bien caliente.












