La inseguridad y la incertidumbre se han apoderado de los habitantes de las parroquias Goaigoaza y Santa Cruz, en el municipio Puerto Cabello, del estado Carabobo, quienes tras semanas de tensión lograron que las autoridades detuvieran a una mujer identificada localmente como «La Guacha».
La ciudadana, que presenta una condición psiquiátrica no tratada, mantenía en vilo a los transeúntes debido a que deambulaba por la vía pública portando un machete, arma con la que ya había causado lesiones a varios vecinos de la zona.
Ante la gravedad de los hechos, los afectados han alzado su voz para exhortar a las instituciones públicas a intervenir de manera urgente, señalando que la simple aprehensión policial es insuficiente y que los cuerpos de seguridad no están capacitados para manejar situaciones de salud mental.
Especialistas en el área y residentes coinciden en que los pacientes con trastornos psiquiátricos requieren un enfoque integral que combine terapia psicológica, supervisión médica constante y un sólido apoyo social, alejándose de medidas puramente punitivas que no atacan la raíz del problema. La comunidad enfatiza que el Estado tiene la obligación legal y moral de garantizar el bienestar ciudadano, lo cual pasa obligatoriamente por proveer atención médica accesible, erradicar la estigmatización y evitar el abandono de personas vulnerables.
El clamor de los vecinos de Goaigoaza y Santa Cruz es unánime: se necesita un abordaje digno e inclusivo que permita la reinserción y autonomía de esta mujer en un entorno seguro, previniendo así que episodios de violencia sigan escalando hasta convertirse en una tragedia mayor.
Mientras se espera una respuesta efectiva de las autoridades de salud, la población se mantiene a la expectativa de que se implementen los mecanismos necesarios para proteger tanto la integridad física de los ciudadanos como el derecho a un trato humano y especializado para quien padece esta condición.



