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CARACAS (AP) — El cardenal venezolano Baltazar Porras, un severo crítico del gobierno de Nicolás Maduro, denunció el miércoles que fue amenazado con ser detenido luego de que intentó fotografiar un documento en el que se formalizaba la retención de su pasaporte cuando se disponía a viajar a España.
El incidente ocurrió en el aeropuerto internacional Simón Bolívar, ubicado a unos 20 kilómetros al norte de Caracas, dijo Porras en un comunicado divulgado en su cuenta en la red social X.
En horas de la mañana, el oficial migratorio de turno se llevó su pasaporte y al rato regresó afirmando que el «pasaporte presentaba problemas y que ellos no podían hacer nada. Que subiera a Caracas a la oficina central del SAIME (Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería de Venezuela) para averiguar. Pasada hora y media vino un soldado y me dijo que no podía viajar», relató Porras, arzobispo emérito de Caracas.
Agregó que le hicieron firmar unos papeles en los que decía que por «incumplimiento de las normas para viajar» no podía tomar el avión. «Quise hacer una foto de dicho papel, pero no me lo permitieron. Si yo insistía en la foto, me amenazaron de quedar detenido», agregó el prelado en su escrito, destacando que ya se encontraba en su casa.
Funcionarios del SAIME no respondieron de inmediato a una solicitud de comentarios.
El 26 de octubre la Conferencia Episcopal Venezolana se solidarizó con el cardenal Porras luego de que se le impidiera asistir a una misa en el estado andino de Trujillo por el natalicio de San José Gregorio Hernández, el médico venezolano canonizado por el papa León XIV días antes.
Desde Colombia, el presidente izquierdista Gustavo Petro reaccionó desde X a la denuncia del cardenal, instando a Maduro a «entender que la respuesta a una agresión externa no es solo un alistamiento militar sino una revolución democrática. Es con más democracia como se defiende un país no con más represiones ineficientes».
Petro, quien mantiene relaciones diplomáticas con Venezuela pero no ha reconocido la alegada victoria de Maduro en las cuestionadas elecciones de 2024, propuso una «amnistía general» e insistió en un «un gobierno de transición» compartido en Venezuela entre el oficialismo y los sectores de oposición, una propuesta que no ha sido acogida públicamente por ninguna de las partes.




