Por DAVID KLEPPER y DIDI TANG Associated Press
WASHINGTON (AP) — China se aprovecha de las asociaciones con investigadores de Estados Unidos financiados por el Departamento de Energía para dar acceso a su ejército a tecnología nuclear sensible y otras innovaciones con aplicaciones económicas y de seguridad nacional, según un informe del Congreso publicado el miércoles.
Los autores del informe afirman que Estados Unidos debe hacer más para proteger la investigación de alta tecnología y garantizar que los resultados del trabajo financiado por los contribuyentes no terminen beneficiando a Beijing. Recomiendan varios cambios para proteger mejor la investigación científica en Estados Unidos, como nuevas políticas para que el Departamento de Energía (DOE, por sus siglas en inglés) las utilice para decidir el financiamiento de trabajos que involucren asociaciones chinas.
La investigación es parte de un esfuerzo del Congreso para levantar un cortafuegos que impida que la investigación de Estados Unidos impulse el fortalecimiento militar de China, en un momento en que ambos países están inmersos en una rivalidad tecnológica y armamentista que dará forma al orden global futuro.
Investigadores del Comité Selecto de la Cámara de Representantes sobre el Partido Comunista Chino y el Comité de Educación y Trabajo de la Cámara identificaron más de 4.300 artículos académicos publicados entre junio de 2023 y junio de este año que se refieren a colaboraciones entre científicos financiados por el DOE e investigadores chinos. Cerca de la mitad de los artículos hacen referencia a investigadores chinos afiliados al ejército o la base industrial de China.
Algo que resulta particularmente preocupante es que los investigadores encontraron que los fondos federales se destinaron a colaboraciones de investigación con laboratorios y universidades estatales chinas que trabajan directamente para el ejército de ese país, incluidas algunas listadas en una base de datos del Pentágono de empresas militares chinas con operaciones en Estados Unidos. En el informe también se detallan colaboraciones entre investigadores estadounidenses y grupos a los que se han atribuido ciberataques, así como abusos de derechos humanos en China.
El Departamento de Energía financia rutinariamente investigaciones avanzadas en energía nuclear y el desarrollo y eliminación de armamento nuclear, junto con una larga lista de campos de alta tecnología como la computación cuántica, la ciencia de materiales y la física. Distribuye cientos de millones de dólares cada año para investigación. El departamento supervisa 17 laboratorios nacionales que han liderado el desarrollo en muchas tecnologías.
El informe se produjo tras una serie de indagaciones del Congreso sobre investigaciones financiadas por el gobierno federal en las que han participado científicos e investigadores chinos. El año pasado, en un informe publicado por los republicanos se encontró que las asociaciones entre universidades de Estados Unidos y China durante la última década habían permitido que cientos de millones de dólares en fondos federales ayudaran a Beijing a desarrollar tecnología crítica que podría ayudar a fortalecer su ejército. Otra investigación realizada este año reveló que el Pentágono, en un período reciente de dos años, financió cientos de proyectos en colaboración con entidades chinas vinculadas a la industria de defensa de China.
Durante décadas, el Departamento de Energía ha omitido tomar medidas para garantizar que la investigación que financia no beneficie a China, según los autores del informe. Éstos hicieron varias recomendaciones para endurecer las reglas, entre ellas, una nueva metodología estandarizada para evaluar los riesgos de seguridad nacional de la investigación, así como requisitos para que el departamento comparta con otras agencias del gobierno de Estados Unidos información sobre vínculos de investigación con China para facilitar la detección de problemas.




