En un despliegue de inteligencia y trabajo de campo, funcionarios del CICPC lograron esclarecer el brutal asesinato de Carlos Javier Sarmiento Berrío, de 45 años, un caso que ha consternado a la colectividad aragüeña y que culminó con un sujeto abatido y otro privado de libertad.
Las investigaciones determinaron que el pasado viernes 24 de abril, Kervin Ramírez, actualmente detenido, planeó el asesinato de Sarmiento Berrío tras descubrir que este mantenía una relación sentimental con su esposa. Bajo engaños, Ramírez invitó a su compadre a su vivienda, ubicada en la calle Cedeño del sector Centro de San Mateo, asegurándose previamente de que su familia no se encontrara en el lugar para proceder con su plan.
Una vez en la propiedad, Ramírez le propinó seis impactos de bala a Sarmiento, causándole la muerte de forma instantánea. Ante la imposibilidad de trasladar el cuerpo por sus propios medios, el victimario solicitó el apoyo de su amigo, Jesús Enrique Fuentes Rodríguez, quien no solo le había facilitado el arma homicida, sino que también colaboró activamente para sepultar el cadáver en el pozo séptico de la vivienda.
La búsqueda de la víctima se activó tras la denuncia de sus familiares, quienes perdieron comunicación con él desde el día del suceso; gracias al análisis de telefonía y diversas entrevistas, los detectives ubicaron a Ramírez, quien terminó confesando el crimen y delató a su cómplice.
La resolución del caso derivó en un enfrentamiento armado cuando los funcionarios localizaron a Fuentes Rodríguez en la misma zona de San Mateo. Al verse acorralado, el sospechoso desenfundó un revólver contra la comisión policial, resultando herido y posteriormente neutralizado en el intercambio de disparos. Tras el cese del fuego, el CICPC confirmó que el arma utilizada contra los efectivos fue la misma empleada para ejecutar a Sarmiento Berrío días antes.
Los restos de la víctima fueron rescatados del pozo séptico tras un operativo relámpago y trasladados, junto al cuerpo del victimario abatido, a la morgue de Caña de Azúcar. Actualmente, Kervin Ramírez se encuentra a la orden del Ministerio Público enfrentando cargos por homicidio calificado y ocultamiento de cadáver, cerrando así un episodio de violencia marcado por la traición a un vínculo de confianza.




