La Presidencia de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), en representación del episcopado nacional, emitió un sensible comunicado oficial a raíz del fallecimiento de la señora Carmen Teresa Navas, madre de Víctor Hugo Quero Navas. El pronunciamiento de la institución eclesiástica no solo expresó condolencias, sino que volvió a poner el foco público sobre la situación de los privados de libertad por motivos políticos en el país y el impacto humanitario en sus entornos familiares.
En el texto, las autoridades eclesiásticas lamentaron profundamente la partida de la señora Navas, destacando que su deceso ocurrió tras meses de una intensa y desgastante lucha por obtener información sobre el paradero y estado de su hijo, sumado al dolor posterior por su fallecimiento.
Una realidad institucional y familiar
La CEV utilizó el caso de la señora Navas para visibilizar lo que calificó como la «dramática realidad» que afrontan tanto los detenidos por sus opiniones y posturas políticas, como sus familiares. La institución denunció abiertamente la falta de respuestas oportunas y adecuadas por parte de los organismos del Estado ante las solicitudes y reclamos legítimos de los ciudadanos.
«El dolor de estos hermanos es el dolor de toda la familia venezolana», manifestó la Presidencia de la CEV en el documento, solidarizándose con quienes atraviesan situaciones similares en el territorio nacional.
Ruta hacia la paz ciudadana
El comunicado concluye con un exhorto directo a las autoridades competentes para que se proceda a la «plena liberación de los presos políticos». Desde la perspectiva de la Iglesia católica venezolana, esta medida no es solo una demanda de justicia inmediata, sino un requisito indispensable e «imprescindible» para reconstruir el tejido social, la convivencia y la paz que anhela la sociedad.
Movilización estudiantil
Cientos de estudiantes universitarios se movilizaron este lunes en la capital del país para exigir justicia por Carmen Teresa Navas.
Los universitarios de la Universidad Central de Venezuela (UCV) bloquearon durante unos veinte minutos la mayor autopista de Caracas, en la que desplegaron una gran tela blanca con el mensaje ‘Cuando las madres lloran, la juventud no ignora’.
Posteriormente, reanudaron la movilización hacia la Plaza Venezuela, donde un grupo de jóvenes y funcionarios policiales intercambiaron golpes e insultos cerca de unas instalaciones del cuestionado Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional.
Por otra parte, el cardenal venezolano Baltazar Porras, Navas indicó «luchó por encontrar a su hijo Víctor Hugo y no descansó hasta saber de él, en el desenlace más desgarrador e injusto de los últimos tiempos» en el país.
Incluso, este lunes, Amnistía Internacional (AI) abrió con un minuto de silencio en honor a esta madre un encuentro de dos días que celebró en Caracas.



