La tragedia se ha instalado de forma permanente en la calle Marín del sector Colinas 3 de Mayo, en el municipio Juan José Mora, donde 40 familias se encuentran en estado de desamparo total tras el devastador terremoto que sacudió la costa carabobeña el pasado 24 de junio. La fuerza del doble sismo dejó un saldo crítico de viviendas colapsadas y estructuras con daños severos, las cuales fueron calificadas por las inspecciones técnicas como inhabitables, obligando a los ciudadanos a refugiarse bajo toldos improvisados en medio de la calle. Solanny Méndez, vocera de los afectados, denunció la grave precariedad en la que se encuentran los damnificados, quienes además de perder su patrimonio, enfrentan una emergencia sanitaria sin precedentes.
La situación ha escalado a niveles alarmantes debido a que un número significativo de adultos mayores con patologías crónicas se encuentran sin acceso a medicamentos ni atención médica especializada, lo que pone en riesgo inminente su vida ante la falta de respuesta oficial. Los residentes del sector exigen una intervención inmediata de los organismos de seguridad y socorro, considerando que los reportes locales confirman que más del 65% de la población de Juan José Mora resultó afectada por el evento sísmico.
La comunidad clama por una solución habitacional definitiva y ayuda humanitaria para evitar que esta crisis se transforme en una catástrofe mayor en las próximas horas.



