Carlos Ramírez y Fotos Andrea López
Los hijos de Alí Primera cerraron su vibrante show en Valencia pasadas las 2:20 a.m., tras un viaje musical de tres horas por su carrera, sus raíces y el futuro.
Valencia vibró al ritmo de la salsa más auténtica y cargada de sentimiento. Miles de carabobeños llenaron hasta los últimos rincones del Fórum de Valencia la noche de este viernes 19 de diciembre, para ser testigos de un acontecimiento musical largamente esperado: el paso de Servando y Florentino por la ciudad en su Primera Gira Mundial «¡Se buscan! Vivos o inmortales». La cita no fue un simple concierto; fue una reafirmación de su legado, un homenaje a sus raíces y una fiesta que se extendió hasta la madrugada del sábado.
Los hermanos Primera, herederos del talento y la conciencia de su padre, colmaron con creces las expectativas de sus seguidores. Ofrecieron un show magistralmente estructurado en tres actos, una travesía de más de tres horas que comenzó en los orígenes, tocó el presente y se proyectó hacia el futuro, sin olvidar jamás su esencia venezolana.
El viaje en tres actos
El Primer Acto, «Se buscan», fue un nostálgico reencuentro con los inicios. Temas como «Una canción que te enamore», «Estás hecha para mí» y un potente medley de «Se acabó» encendieron al público desde el principio. Acompañados por una banda de 11 músicos y tres coristas, los cantautores no perdieron oportunidad para expresar su amor por Valencia y Venezuela, provocando estruendosos aplausos y gritos de aprobación.
En el Segundo Acto, «Vivos», la energía se tornó más contemporánea con éxitos como «Lunares», «Te llevaré» y «Amor de motel». Un momento de improvisación y buen humor llegó cuando, durante «No te vayas», un fallo técnico impidió ver el video del invitado Maelo Ruiz. Lejos de molestarse, los hermanos sacaron sonrisas al público, demostrando su profesionalismo y cercanía.
La noche alcanzó su cota más emotiva y poderosa con el Tercer Acto, «Inmortales». Un tributo a la Fania All Stars, iniciado con «Quítate tú», dio paso a una de las sorpresas más celebradas: la invitación al escenario del talento local de Son de Mariara. Los jóvenes integrantes, con una solidez envidiable, compartieron percusión y un medley de salsa vieja con los anfitriones, en un guiño de admiración intergeneracional que el público valenció premió con ovaciones.
Un cierre a la altura de la historia
El final fue una sucesión de hits imposibles de escuchar sin bailar: «Me enamoré», «Tin Marín» y un conmovedor «Alíviame», dedicado a la figura siempre presente de Alí Primera. Tras un emocionante repaso por su época en Salserín, cerraron con broche de oro interpretando el himno «De sol a sol», mientras el reloj marcaba las 2:20 de la madrugada.
Un concepto visual que elevó la experiencia
El espectáculo no solo fue auditivo. Tres pantallas LED gigantes (una horizontal y dos verticales) permitieron a todos los asistentes captar cada detalle. El paquete gráfico y conceptual merece una mención especial: desde una radio antigua sintonizando emisoras, la aparición del cómico Budú como un policía en su persecución, hasta una Caracas futurista del año 2096 donde aún suena «De sol a sol», la narrativa visual enriqueció profundamente la propuesta.
Cuando los últimos acordes se apagaron, los «prófugos y secuaces de la salsa» abandonaron el Fórum con la certeza de haber sido parte de uno de los mejores shows musicales del 2025 en el país.
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