La indignación ciudadana alcanzó su punto máximo este martes tras la viralización de videos en redes sociales que exponen a un funcionario del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), identificado como Jonathan Josué Burgos Sánchez, en un presunto acto de robo.
El agente fue grabado por vecinos en las adyacencias de las residencias Vallarta, en Playa Grande, zona severamente afectada por los recientes terremotos, mientras era confrontado por intentar apropiarse de una bolsa con dólares en efectivo que había sido localizada entre los escombros de la estructura colapsada.
La grabación, que rápidamente se propagó por diversas plataformas digitales, muestra el tenso momento en el que los afectados le reclaman al funcionario que el capital hallado entre los restos del edificio pertenecía legítimamente a las víctimas de la tragedia. Este hecho generó un profundo rechazo entre la población venezolana, que cuestionó duramente que, en medio de un escenario donde cientos de familias aún luchan por recuperar sus pertenencias y localizar a sus seres queridos, un efectivo de seguridad aprovechara la catástrofe para beneficio propio.
Ante la contundencia de las evidencias visuales y la presión social, en las redes sociales se difundió que el efectivo fue detenido horas más tarde, sin embargo, hasta el cierre de esta edición, no se han ofrecido detalles precisos sobre los cargos específicos que le serán imputados ni sobre el avance del procedimiento judicial que determinará su responsabilidad penal.



