Por KONSTANTIN TOROPIN Associated Pres
WASHINGTON (AP) — Las fuerzas armadas de Estados Unidos realizaron otro ataque el jueves contra una embarcación acusada de traficar drogas en el océano Pacífico oriental, que dejó dos muertos y seis sobrevivientes, en medio de una campaña en curso contra presuntos narcotraficantes en América Latina.
El ataque más reciente —que eleva la cifra a más de 60— lleva a más de 210 el número de personas que han muerto en ataques contra embarcaciones por parte de las fuerzas armadas estadounidenses desde que, a principios de septiembre, el gobierno del presidente Donald Trump comenzó a apuntar contra los que denomina “narcoterroristas”.
No está claro si los sobrevivientes de este ataque fueron rescatados. En este caso, y en el ataque del 16 de junio que dejó dos sobrevivientes, el Comando Central de Estados Unidos indicó que notificó a la Guardia Costera estadounidense.
La Guardia Costera de Estados Unidos señaló que suspendió la búsqueda de sobrevivientes del ataque del 16 de junio un día después, sin “indicios de sobrevivientes ni escombros”, pero no hizo comentarios sobre el ataque actual.
Al igual que en la mayoría de los comunicados militares sobre ataques en el océano Pacífico oriental y el mar Caribe, el Comando Sur de Estados Unidos afirmó que atacó a los presuntos narcotraficantes a lo largo de rutas de contrabando conocidas. Las fuerzas armadas no aportaron pruebas de que la embarcación estuviera transportando drogas.
Un video en blanco y negro publicado en X mostraba una embarcación avanzando a gran velocidad por el agua antes de ser alcanzada por un proyectil visible y luego estallar en llamas.
Trump ha dicho que Estados Unidos está en “conflicto armado” con los cárteles en América Latina y ha justificado los ataques al considerarlos una medida necesaria para frenar el flujo de drogas hacia territorio estadounidense y las sobredosis que cobran vidas. Pero su gobierno ha ofrecido pocas pruebas para respaldar sus afirmaciones de que está matando a “narcoterroristas”.
Los críticos de los ataques han cuestionado tanto su legalidad general como su eficacia. Parte del argumento ha sido que el fentanilo detrás de muchas sobredosis mortales en Estados Unidos suele traficarse por tierra desde México, donde se produce con sustancias químicas importadas de China e India.
Los legisladores de Estados Unidos exigieron el jueves que el Pentágono publique el “video sin editar” del primer ataque que realizaron las fuerzas armadas, luego que surgieran reportes de que Estados Unidos decidió llevar a cabo un ataque de seguimiento contra sobrevivientes de su ofensiva inicial.
Dos hombres en la embarcación sobrevivieron inicialmente al ataque que mató a otros nueve, y se aferraban a los restos cuando la embarcación fue atacada de nuevo, lo que los mató. La Casa Blanca confirmó el ataque de seguimiento e insistió en que se realizó “en defensa propia” para asegurar que la embarcación fuera destruida y de conformidad con las leyes de los conflictos armados.
Pero algunos especialistas en derecho señalaron que un segundo ataque que matara a sobrevivientes habría sido ilegal en cualquier circunstancia, hubiera o no conflicto armado.
El organismo de supervisión del Pentágono afirmó en mayo que planeaba investigar si las fuerzas armadas de Estados Unidos se apegaron a un marco de selección de objetivos establecido al llevar a cabo los ataques. Sin embargo, la evaluación se centra específicamente en lo que se conoce como el Ciclo Conjunto de Selección de Objetivos de seis fases y no en la legalidad de los ataques, indicó la oficina del inspector general.



