Eudiven Villarreal
El panorama económico de Venezuela para el presente año muestra señales de una aceleración importante. Según el economista Luis Oliveros, el país podría alcanzar un crecimiento del 10%, impulsado por una mejora en las perspectivas petroleras y una mayor disciplina en la gestión financiera. Sin embargo, el experto advierte que este avance requiere que el sector empresarial adopte una postura de «optimismo con cautela».
A pesar de los indicadores positivos, Oliveros señala que la discusión sobre temas cambiarios y la necesidad de mantener el rigor administrativo son factores que los empresarios no deben perder de vista. El crecimiento, asegura, no vendrá solo por la inercia del mercado, sino por la capacidad de ejecución de las organizaciones.
La Inteligencia Artificial: El presente de la competencia
Uno de los puntos más críticos destacados por el especialista es la transformación digital. Oliveros enfatiza que la Inteligencia Artificial (IA) ya no es una promesa a futuro, sino una herramienta de ejecución inmediata.
«El que no compite con tecnología está fuera del mercado o está perdiendo oportunidades. La IA es el presente; quien mejor la utilice y la adapte a su modelo de negocio, obtendrá mejores resultados», afirmó el economista.
En este sentido, las empresas de telecomunicaciones juegan un rol fundamental, dejando de ser simples proveedores de internet para convertirse en aliados estratégicos que garantizan movilidad, rapidez de respuesta y manejo eficiente de datos.
Talento y atención al cliente: Los pilares de la ejecución
Para Oliveros, el éxito empresarial en este contexto de crecimiento también depende de la gestión del capital humano. La capacidad de atraer y retener al mejor talento es lo que permitirá a las empresas superar las limitaciones operativas y competir con éxito.
Por otro lado, el experto alertó sobre los errores más comunes que podrían frenar este impulso, entre los que destacan:
- La improvisación frente a un entorno cambiante.
- La mala lectura del cliente y deficiencias en la calidad de servicio.
- La pasividad, bajo la creencia errónea de que el crecimiento económico general exime a la empresa de innovar.
El mensaje final para el gremio empresarial es claro: aprovechar la coyuntura favorable mediante la inversión tecnológica y la eficiencia operativa, evitando caer en la complacencia ante las cifras positivas del entorno macroeconómico.




