Por FATIMA HUSSEIN y MAURICIO SAVARESE Associated Press
WASHINGTON (AP) — Estados Unidos retiró el viernes de su lista de sancionados al juez Alexandre de Moraes del Supremo Tribunal Federal de Brasil, luego de incluirlo por su papel en el juicio al expresidente brasileño Jair Bolsonaro.
La esposa de De Moraes y el Instituto Lex, que ella dirige, también fueron retirados de la lista, según documentos de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro. El gobierno de Brasil elogió la medida, concretada después de una conversación telefónica el fin de semana entre el presidente Donald Trump y su homólogo brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.
El gobierno de Trump sancionó al juez en julio, acusándolo de usar su posición para autorizar detenciones preventivas arbitrarias y suprimir la libertad de expresión en Brasil.
Un alto funcionario del gobierno de Trump indicó que las sanciones fueron canceladas, ya que Washington considera que la aprobación de un importante proyecto de ley de amnistía por parte de la cámara baja de Brasil es un indicio de que las condiciones de guerra judicial en el país sudamericano están mejorando. El funcionario habló a condición de guardar el anonimato para poder declarar acerca de las opiniones del gobierno con respecto a sus intereses en política exterior.
La decisión representa un deshielo en la tensa relación entre los dos gobiernos y sigue a una serie de reuniones y llamadas que ambos han descrito en términos positivos. Trump veía al predecesor de Lula, Bolsonaro, como un aliado, e incluso el líder brasileño fue llamado el «Trump tropical» cuando asumió el cargo.
Bolsonaro fue acusado de orquestar un complot para permanecer en el poder a pesar de su derrota electoral de 2022 ante Lula, cargos similares a los que enfrentó Trump después de que una turba de sus seguidores atacó el Capitolio de Estados Unidos en 2021 para evitar que el demócrata Joe Biden asumiera la Casa Blanca.
Bolsonaro fue condenado y sentenciado a más de 27 años de prisión. El líder de 70 años comenzó a cumplir su condena el mes pasado mientras aún solicitaba quedar bajo arresto domiciliario debido a su mala salud. La gran agitación que sus aliados esperaban tras su arresto no se materializó, aunque sigue siendo una figura políticamente poderosa de cara a las elecciones del próximo año.
El gobierno actual de Brasil caracterizó el levantamiento de las sanciones como una «gran derrota» para la familia de Bolsonaro.
«Fue Lula quien puso esta revocación (de las sanciones) en el escritorio de Donald Trump, en un diálogo digno y soberano», declaró Gleisi Hoffmann, ministra de Relaciones Institucionales de Brasil. «Es una gran derrota para la familia de Jair Bolsonaro, traidores que han conspirado contra Brasil y el poder judicial».
El gobierno izquierdista de Lula acusa a Eduardo Bolsonaro —legislador e hijo del expresidente— de engañar a Trump sobre De Moraes y otros miembros del poder judicial. Por su parte, Eduardo Bolsonaro indicó que recibió «con pesar» la noticia de la suspensión de las sanciones a De Moraes.
Savarese informó desde Sao Paulo.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.




