(Marlene Piña Acosta).– En la Asociación de Ejecutivos del estado Carabobo se realizó el conversatorio «Zona de Riesgo, Más allá del terremoto», con la participación de reconocidos expertos, entre ellos el rescatista y especialista en gestión de riesgos, Jacobo Vidarte, quien aclaró que en materia sísmica no hay pronósticos, ni predicciones, distinto a la materia hidrológica donde puede haber un pronóstico basados en datos técnicos y científicos.
El conversatorio, que tuvo como moderador al ingeniero Nizar Richani, presidente de la institución, inició a las 5 de la tarde y finalizó cerca de las 8 de la noche, debido a la importancia del tema, con la participación además del ingeniero Ernesto Rodríguez, especialista en patología de estructuras, de los psicólogos Sergio Villani y Solangel Almarza, y Antonio Mascia, del Colegio de Ingenieros y Cámara de la Construcción del estado Carabobo.
La actividad llenó por completo el auditorio, tanto que no hubo sillas desocupadas, con la presencia no solo de publico en general sino también de profesionales en la rama de la ingeniería y arquitectura. Además, estuvo presente la representación del Colegio de Ingenieros de Carabobo, presidida por Carlos Muñiz, que integra la comisión encargada de realizar las inspecciones a estructuras de edificaciones que realiza Protección Civil, previa solicitud.
El rescatista Jacobo Vidarte, quien posee una amplia experiencia de más de 35 años, ofreció recomendaciones recalcando la sugerencia de no moverse durante el evento sísmico, y proteger la cabeza y el resto del cuerpo de objetos que puedan caer. Aclaró que no todo marco de la puerta es seguro, y no es recomendable el uso del triángulo de la vida, lo cual no está certificado en materia sísmica por ningún ente en el mundo.
«Debemos protegernos debajo de una mesa que no sea de vidrio o debajo de una silla o un mueble durante el sismo, inmediatamente que termine retirarse a una zona segura, la que se determine en tiempo de calma».
Alertó no ubicarse como sitio seguro cerca de postes por riesgo a la caída de transformadores o conductores eléctricos. «La zona segura debe estar delimitada, en muchos países lo hacen las empresas, pero lo recomendable es que lo haga toda la comunidad, porque en el caso del ocurrido el 24 de junio, fue un día no laborable, por lo había más personas en sus casas».
Ademas, destacó la utilización del protocolo internacional INSARAG, un sistema mundial para la coordinación de las operaciones de búsqueda y rescate de las víctimas del doble terremoto, ocurrido en Venezuela el pasado 24 de junio.
Explicó que es un protocolo mundial en el que están adscritos más de cien países, nacido en Estados Unidos a raíz de múltiples acontecimientos que inicialmente generaron problemas en la coordinación de trabajo.
«Este protocolo utilizado para coordinar operaciones de rescate, diseñó un programa basado en un estudio muy puntual sobre qué hacer en una comunidad afectada severamente por un terremoto desde el minuto uno», recalcó.
Citó que dentro de ese protocolo se está en estos momentos en la fase cinco en las operaciones de rescate en Venezuela.
Hizo referencia que también es necesario conocer sobre los sistemas USAR ( por sus siglas en inglés Urban Search And Rescue) especializado en procedimientos y protocolos para la localización, extracción y estabilización médica de personas atrapadas tras colapso estructurales causados por desastres naturales como terremotos, así como el sistema BREC también con técnicas orientadas a localizar, estabilizar y extraer víctimas atrapadas tras desastres.
Sostuvo que gracias a posibilidad de recibir ayuda internacional, todos los grupos de rescate que vinieron tienen equipos certificados en operaciones de INSARAG, lo cual ha permitido el rescate de personas afectadas por el doble terremoto en la fase de sobrevivientes.


