Por JON GAMBRELL Associated Press
DUBÁI, Emiratos Árabes Unidos (AP) — Estados Unidos llevó a cabo una nueva ronda de ataques aéreos contra Irán a primera hora del lunes, tras anunciar la muerte de otro miembro de sus fuerzas armadas, e Irán respondió con una ofensiva contra los aliados estadounidenses Kuwait y Baréin, sede de la 5ta Flota de la Marina de Estados Unidos.
Incluso al tiempo que Estados Unidos e Irán se acercaban paso a paso de nuevo a una guerra total, aparecieron destellos de esperanza en el frente diplomático, ya que el ministro del Interior de Irán viajó a Pakistán, un mediador clave en el conflicto, para conversaciones.
El acuerdo provisional firmado el mes pasado, destinado a poner fin a los combates, se ha desmoronado. El tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz —una ruta de suministro vital para los suministros energéticos mundiales— prácticamente se ha paralizado. Y a medida que se intensifican los combates, ambas partes han atacado la infraestructura civil de la que dependen millones de personas.
La escalada violenta ha disparado los precios del petróleo en las últimas semanas. El crudo Brent de referencia se cotizaba el lunes por encima de los 86 dólares por barril y la gasolina regular en Estados Unidos subió a un promedio de 4 dólares por galón, manteniendo la presión sobre los bolsillos de los estadounidenses antes de las elecciones de medio mandato este otoño.
El Ejército de Estados Unidos informó que el militar murió en Irak el sábado durante la “detonación controlada” de un dron iraní derribado. El presidente estadounidense Donald Trump recurrió a las redes sociales el lunes para anunciar que “¡Cada vez que Irán mate a un soldado estadounidense pagará por esa muerte muchas veces más!”
Por novena noche en fila, EEUU lanza ataques contra Irán
El Comando Central del ejército de Estados Unidos anunció una nueva ronda de ataques a primera hora del lunes, con lo que suma ya su novena noche consecutiva. El Comando Central indicó que atacó “centros de mando militar iraníes, defensa aérea y sitios de vigilancia costera, capacidades marítimas, sitios de lanzamiento de misiles y drones, y redes de comunicaciones”. La semana pasada, Estados Unidos atacó puentes y una torre en un puerto iraní.
La agencia de noticias estatal iraní IRNA informó que los ataques estadounidenses mataron al menos a una persona en las inmediaciones de Tabriz, una ciudad del noroeste a unos 520 kilómetros (325 millas) de la capital, Teherán. Se cree que Tabriz alberga bases subterráneas de misiles operadas por la Guardia Revolucionaria, una fuerza paramilitar iraní.
IRNA informó que era probable que los ataques estadounidenses también alcanzaran Bandar Imam Jomeini, en la provincia de Juzestán; Sirik y Jask, en la provincia de Hormozgán; y Konarak y Chahbahar, en la provincia de Sistán y Baluchistán.
El centro de Operaciones de Comercio Marítimo (UKMTO, por sus siglas en inglés), una agencia del ejército británico, indicó el lunes por la noche que un segundo barco había sido atacado en el estrecho de Ormuz, éste frente a la costa de los Emiratos Árabes Unidos.
Cuando comenzaban los ataques, un barco se subió a primera hora del lunes en el estrecho de Ormuz tras ser impactado por un proyecto cerca de la costa de Omán, de acuerdo con el UKMTO. La tripulación abandonó el barco, que quedó a la deriva y siguió en llamas horas después, indicó el centro militar británico.
La ruta alrededor de Omán ha sido a la que el ejército de Estados Unidos ha alentado a los barcos transitar para evitar el control de Irán. Más tarde, la Guardia Revolucionaria anunció que estaba atacando petroleros en el estrecho.
Teherán también atacó a países aliados de Estados Unidos en todo el Oriente Medio.
Kuwait sostuvo que sus defensas antiaéreas estaban disparando contra una andanada entrante. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Baréin condenó los ataques con drones iraníes dirigidos contra los sistemas de tráfico aéreo del país, diciendo que ponen en peligro los viajes de los civiles.
Estrecho de Ormuz sigue siendo crucial en el conflicto
Podría surgir un nuevo punto de presión para los mercados energéticos mundiales luego que los rebeldes hutíes de Yemen anunciaran el lunes un embargo marítimo contra Arabia Saudí. Los hutíes, respaldados por Irán, anunciaron que bloquearán el tráfico marítimo entre el mar Rojo y el golfo de Adén en respuesta a un ataque contra el Aeropuerto Internacional de Saná la semana pasada, que atribuyeron a Arabia Saudí.
Con el estrecho de Ormuz bloqueado, Arabia Saudita ha estado dependiendo de un oleoducto hacia el mar Rojo para sacar al mercado millones de barriles de petróleo. Los hutíes ya demostraron su capacidad para interrumpir el tráfico marítimo allí cuando atacaron barcos durante meses por la guerra entre Israel y Hamás en Gaza, con más de 100 embarcaciones atacadas.
De momento no ha habido respuesta de Arabia Saudita.
Trump ha amenazado con atacar las centrales eléctricas y los puentes de Irán para intentar obligar a Teherán a aflojar su control sobre el estrecho de Ormuz, por donde transitaba antes de la guerra una quinta parte del suministro mundial de petróleo comercializado. Los ataques recientes sugieren que el ejército de Estados Unidos está ejecutando ese plan.
Estados Unidos restableció la semana pasada un bloqueo naval sobre los puertos iraníes para detener sus envíos de crudo. El Ejército asegura que desde entonces ha desviado siete barcos e inutilizado uno.
Destello de esperanza para la diplomacia
Pakistán ha intensificado los esfuerzos diplomáticos en los últimos días para resucitar el alto el fuego provisional alcanzado el mes pasado que pedía resolver los asuntos pendientes vinculados a la guerra en un plazo de 60 días. La tregua se vino abajo cuando ambas partes reanudaron sus ofensivas contra las instalaciones militares de la otra y otra infraestructura.
El ministro del Interior de Irán, Eskandar Momeni, llegó el lunes a Islamabad para dos días de conversaciones. Su homólogo de Pakistán, Mohsin Naqvi, se dijo optimista en que las conversaciones generarán avances. Está previsto que Momeni se reúna con el primer ministro Shehbaz Sharif y otros.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, dijo a los periodistas abiertos que Estados Unidos sigue a negociar con Irán, pero que “tiene que ser real”.
«Vamos a seguir respondiendo. Si se abre la puerta a la diplomacia —si los tipos que quieren hacer algo productivo para Irán ganan y toman el control de ese sistema, o toman el control de las negociaciones— eso será un avance muy positivo», señaló Rubio. “Lamentablemente, no estamos ahí esta noche”.
Mohammad Javad Zarif, exministro iraní de Relaciones Exteriores, dijo en un ensayo publicado el lunes por Foreign Affairs que el acuerdo provisional “nunca podrá sobrevivir a tal disonancia” sobre el estrecho de Ormuz.
“Como deja claro el conflicto actual, Washington no puede eliminar al gobierno iraní”, escribió Zarif. “Sólo la diplomacia, un nuevo acuerdo de paz y un nuevo marco de seguridad producido por los Estados regionales y para los Estados regionales permitirán a Estados Unidos dirigir su atención a otra parte”.
Sin embargo, Zarif, que ayudó a elegir al presidente reformista del país, Masoud Pezeshkian, también advirtió a la teocracia del país que “si Irán amenaza repetidamente el tráfico marítimo, podría poner en su contra a gran parte del mundo”.
Autoridades iraníes informaron el domingo que al menos 50 personas han muerto y 517 han resultado heridas en las rondas más recientes de ataques de Estados Unidos. Desde que comenzó la guerra el 28 de febrero, han muerto 17 miembros de las fuerzas armadas estadounidenses.
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Los periodistas de The Associated Press Nasser Karimi en Teherán, Irán, Munir Ahmed en Islamabad y Michelle L. Price en Washington contribuyeron a este despacho.



