Durante una entrevista concedida a Unión Radio, los especialistas Maite Rodríguez y Oscar Misle abordaron los efectos del uso desmedido de dispositivos electrónicos en el desarrollo emocional y mental de niños y adolescentes.
Rodríguez, educadora, escritora y líder del movimiento Conciencia Digital, señaló que el abuso de las pantallas representa un riesgo latente para la salud infantil. Según explicó, estudios realizados en conjunto con instituciones educativas han evidenciado un deterioro emocional en los menores, vinculado al uso excesivo de la tecnología como sustituto del vínculo afectivo con sus padres.
La especialista advirtió que esta situación podría convertirse en un problema de salud pública, aún sin la visibilidad necesaria. En ese sentido, destacó la importancia del rol de los representantes en el acompañamiento emocional de sus hijos y propuso retomar actividades básicas como el juego, el contacto con la naturaleza y el tiempo compartido en familia como herramientas para fomentar una salud mental equilibrada.
Por su parte, Oscar Misle, fundador de Cecodap, educador y psicoterapeuta, explicó que el uso de la tecnología responde principalmente a tres motivaciones: informarse, relacionarse y recrearse. En el caso de los menores, indicó que la falta de espacios de recreación y vínculos sólidos puede intensificar la dependencia hacia los dispositivos electrónicos.
Ambos expertos coincidieron en que el uso excesivo de la tecnología puede generar consecuencias graves, como el grooming, alteraciones en órganos y funciones ejecutivas, así como cambios en la química cerebral relacionados con la dopamina. Ante estos riesgos, recomendaron a los padres mantenerse informados, supervisar el tiempo de pantalla y fomentar actividades de acompañamiento.
Misle subrayó que el ejemplo de los adultos es clave en la regulación del uso tecnológico.




