En una noche de emociones intensas en San Diego, los Padres lograron una victoria dramática 7-6 sobre los Marineros de Seattle, en el segundo juego de la serie disputado en Petco Park. A pesar de los estacazos de Randy Arozarena —con las bases llenas— y Eugenio Suárez, fue la astucia de Freddy Fermín y la solidez de Robert Suárez lo que inclinó la balanza a favor de los locales.
El receptor venezolano, recién llegado desde Kansas City en la fecha límite de cambios, se encontró con corredores en primera y tercera sin outs en la baja del sexto episodio, con el marcador igualado. Con temple y precisión, ejecutó un toque de bola hacia la inicial que, aunque terminó en out para él, permitió que la carrera del desempate cruzara el plato. Una jugada de manual que terminó siendo decisiva.
El cerrador venezolano volvió a demostrar por qué es uno de los brazos más confiables del circuito. Con un noveno inning impecable de 14 lanzamientos —nueve en zona buena—, Suárez sumó su salvamento número 35 de la campaña, igualando al dominicano Carlos Estévez como líder absoluto de las Grandes Ligas en rescates. Su actuación coronó un trabajo impecable del bullpen, que incluyó ceros de Adrián Morejón, Mason Miller y Jeremiah Estrada.
Morejón se lleva la victoria
El zurdo cubano (10-4) fue premiado con el triunfo tras retirar por la vía del ponche a los tres bateadores que enfrentó en el séptimo capítulo. En contraste, Caleb Ferguson (3-4) cargó con la derrota tras permitir la carrera de la diferencia.
Ramón Laureano fue el motor ofensivo de los Padres, al conectar de 4-2 con dos anotadas y cuatro impulsadas, cortesía de un Grand Slam que puso a los locales arriba por cinco. Sin embargo, los Marineros respondieron con furia en el quinto, anotando seis carreras para empatar el duelo. Jake Cronenworth volvió a nivelar las acciones con un sencillo productor, antes del toque de Fermín que selló el destino del encuentro.




