Una grave denuncia de abuso de autoridad y violencia armada ha generado conmoción en Valencia, luego de que un funcionario del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), identificado por los afectados como Adrián Gamarra, fuera señalado de atentar contra la integridad de una madre y su hijo de nueve años.
El hecho, que ocurrió tras una disputa vecinal por presuntos actos de acoso escolar, habría escalado hasta poner en riesgo la vida de las víctimas.
El conflicto tuvo su origen el pasado 29 de junio, cuando la representante del menor confrontó al hijo del efectivo policial, quien tiene 14 años, tras denunciar episodios de bullying contra su hijo.
Lejos de resolverse por la vía pacífica, la situación derivó en una presunta persecución el 4 de julio, fecha en la que, según la denuncia, Gamarra interceptó a la mujer y al pequeño portando un arma de fuego. Ante la amenaza inminente, la madre y el niño lograron ingresar a su apartamento para resguardarse, pero, de acuerdo con el relato de los denunciantes, el funcionario no cesó en su actitud y accionó su arma contra la fachada de la vivienda antes de escapar de la escena.
Los afectados sostienen que Gamarra se encuentra actualmente adscrito a la delegación Plaza de Toros del organismo detectivesco en la capital carabobeña. Hasta la presente fecha, la institución no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre la conducta de su funcionario ni sobre las acciones que se tomarán al respecto.
El caso se encuentra ahora a la espera de que los organismos competentes profundicen en las investigaciones, recaben las pruebas correspondientes y determinen las responsabilidades penales y administrativas a las que haya lugar por estos hechos.




