El conflicto en el «lobby» de K Street escala por la regulación de las ‘stablecoins’: las firmas de activos digitales buscan licencias bancarias para no depender de la banca tradicional
WASHINGTON D.C. — En el corazón político de Estados Unidos, la famosa calle K Street de Washington —donde se concentran los grupos de presión más poderosos del país— es hoy el escenario de una batalla multimillonaria. Por un lado, los gigantes bancarios como JPMorgan y Citi; por el otro, firmas cripto como Circle y Coinbase. El botín en disputa es el dinero de los ciudadanos y, sobre todo, los suculentos intereses que la Reserva Federal (Fed) paga por él.
¿Por qué pelean por su dinero?
El centro de la discordia son las stablecoins (monedas estables). Para entenderlo de forma sencilla: un USDC es, en la práctica, un dólar digital. Por cada USDC en circulación, hay un dólar real (o un activo muy seguro) guardado en una reserva.
El problema surge con los intereses. Actualmente, la Reserva Federal paga un 3,65% a los bancos por guardar sus reservas. Los bancos tradicionales quieren ese margen para ellos y buscan que se prohíba a las empresas cripto pagar intereses o recompensas a los usuarios que usen stablecoins. Argumentan que no es una competencia justa porque ellos tienen regulaciones mucho más estrictas.
La ley Genius y el «vacío» de las recompensas
El verano pasado se aprobó la Ley Genius, que regula este sector. La ley dice que los emisores de monedas (como Circle) no pueden pagar intereses directamente. Sin embargo, existe un vacío: las plataformas donde se compran (como Coinbase) sí pueden ofrecer recompensas.
La Asociación de Banqueros Americanos (ABA) ha puesto el grito en el cielo, enviando una carta al Congreso para cerrar este hueco. Aseguran que hay 6,6 billones de dólares en depósitos «en riesgo» de salir de los bancos tradicionales hacia el mundo cripto si las stablecoins resultan más atractivas para el ahorrador.
Si no puedes vencerlos, pide una licencia bancaria
Ante la presión de los bancos, las empresas cripto han iniciado una maniobra audaz: convertirse en bancos.
Firmas como Circle y World Liberty Financial (la empresa vinculada a Donald Trump y sus hijos) están solicitando licencias de «banco fiduciario nacional». ¿Para qué sirve esto?
Independencia: Ya no tendrían que guardar el dinero de sus clientes en un banco tradicional (su competencia).
Acceso directo a la Fed: Podrían cobrar ellos mismos ese 3,65% de interés por las reservas, haciendo su negocio mucho más rentable.
¿Qué pasará ahora?
Este lunes es un día clave. Los legisladores debaten la Digital Asset Market Clarity Act, una ley que podría definir si las stablecoins pueden seguir ofreciendo incentivos a los usuarios o si los bancos logran su objetivo de prohibirlos totalmente.
Mientras los bancos temen una fuga masiva de depósitos, la industria cripto —que fue la que más dinero invirtió en las últimas elecciones— defiende que el usuario tiene derecho a recibir beneficios por su dinero, tal como ocurre con los puntos de las tarjetas de crédito. El desenlace de esta lucha en Washington determinará cómo ahorraremos y moveremos nuestro dinero en los próximos años




