Israel establece «Zona de Seguridad» en el sur del Líbano y condiciona el regreso de civiles al fin de la amenaza de Hezbolá
El ejército israelí justifica las demoliciones masivas como una operación necesaria para desmantelar túneles e infraestructura militar infiltrada en zonas residenciales. Sin embargo, el anuncio de una ocupación hasta el río Litani y la prohibición del retorno de desplazados despiertan alarmas globales sobre posibles crímenes de guerra por «destrucción indiscriminada».
BEIRUT / TEL AVIV. — La ofensiva en el sur del Líbano ha entrado en una fase de consolidación territorial que amenaza con un desplazamiento poblacional a largo plazo. Este domingo, fuentes militares israelíes confirmaron que la demolición de viviendas mediante detonaciones a distancia tiene un objetivo estratégico: neutralizar la red de túneles e instalaciones de Hezbolá que, según afirman, el grupo armado ha integrado dentro del tejido civil de las aldeas fronterizas.
Desde la redacción de LaCalle.com.ve, detallamos los argumentos de ambas partes en este escenario de alta tensión.
La «Zona de Seguridad» hasta el río Litani
El Gobierno de Israel ha sido tajante en su postura sobre el control territorial:
Ocupación Prolongada: Se ha declarado que las fuerzas israelíes ocuparán vastas extensiones del sur libanés, estableciendo una «zona de seguridad» que se extiende hasta el río Litani.
Bloqueo al Retorno: El ejército ha informado que no se permitirá a los ciudadanos libaneses desplazados regresar a sus hogares hasta que se garantice por completo la seguridad de las ciudades del norte de Israel. Esta medida ha generado el temor internacional de que la expulsión de civiles se convierta en una situación permanente.
El debate jurídico: ¿Necesidad militar o Crimen de Guerra?
La controversia escala ante la naturaleza de los ataques reportados por The Guardian:
Versión de Israel: Sostienen que las viviendas no son objetivos civiles per se, sino nodos de una infraestructura militar compleja (túneles e instalaciones de mando) infiltrada por Hezbolá, lo que las convierte en objetivos militares legítimos.
Versión de los DD. HH.: Diversas organizaciones defensoras de los derechos humanos advierten que las detonaciones masivas a distancia constituyen una «destrucción indiscriminada». Recuerdan que las leyes de la guerra prohíben estrictamente la destrucción deliberada de bienes civiles, a menos que exista una necesidad militar inmediata, absoluta y proporcional.
«Estas acciones podrían constituir crímenes de guerra al borrar del mapa la infraestructura necesaria para la vida civil sin una distinción clara entre objetivos militares y hogares» – Análisis de observadores internacionales citado por The Guardian.
La creación de esta «zona de seguridad» marca un giro drástico en el conflicto. La justificación militar de Israel choca frontalmente con el derecho al retorno de los refugiados. El precedente de ocupar territorio hasta el Litani revive fantasmas de conflictos pasados que duraron décadas. Para la comunidad internacional en 2026, el desafío es determinar si la destrucción total de aldeas es una medida de protección para el norte de Israel o una estrategia de castigo colectivo que impide la reconstrucción del Líbano.
Puntos clave del reporte (Fuente: The Guardian):
Objetivo militar: Desmantelamiento de túneles de Hezbolá en zonas civiles.
Nueva frontera: Ocupación de seguridad efectiva hasta el río Litani.
Condición de retorno: Seguridad total garantizada en las ciudades israelíes del norte.
Alerta legal: Posible violación de las leyes de la guerra por destrucción masiv




