Ausguto Guédez
El mediodía de este viernes 20 de marzo se tiñó de gris y naranja en la Zona Industrial Municipal Sur II. Lo que parecía una jornada laboral más en las instalaciones de Empresas Diana, una de las principales industrias alimenticias del país, se convirtió en una carrera contrarreloj para controlar un siniestro que amenazaba con salirse de toda proporción. Un voraz incendio, alimentado por toneladas de cartón y plástico, devoró más de 2.400 metros cuadrados del almacén de la emblemática compañía, ubicada en la parroquia Rafael Urdaneta de Valencia.
La alerta se encendió pasadas las 12:00 del mediodía. Testigos del sector relataron cómo columnas de humo negro, espeso y de rápida expansión, comenzaron a elevarse sobre la planta, visibles desde varios kilómetros a la redonda. Dentro, las llamas encontraron un combustible perfecto en los materiales orgánicos e insumos plásticos propios del proceso productivo de la empresa, conocida por su larga trayectoria en la producción y comercialización de aceites, grasas y margarinas.
La respuesta no se hizo esperar. Más de 50 efectivos del Cuerpo de Bomberos del municipio Valencia, apoyados por nueve unidades de supresión de incendios, se desplegaron en el lugar como un ejército contra el fuego. La magnitud de las llamas obligó a solicitar refuerzos, sumándose al operativo los funcionarios del Cuerpo de Bomberos del municipio Los Guayos, quienes en trabajo conjunto lograron establecer un perímetro de contención para evitar que las llamas se propagaron a otras áreas de la importante industria alimenticia.
“Eran varios focos dentro del área de almacenamiento. El material plástico y el cartón generaban una carga térmica muy alta, lo que dificulta el avance”, explicó un oficial en medio de la operación, mientras las mangueras arrojaban caudal de agua sobre la estructura afectada.
Las horas transcurrieron entre el fragor de la batalla contra las llamas. La incertidumbre sobre posibles víctimas mantuvo en vilo a los trabajadores y vecinos del sector industrial. Sin embargo, el parte oficial trajo alivio: tras más de cuatro horas de labores ininterrumpidas, alrededor de las 4:00 de la tarde, los bomberos lograron declarar la fase de control del incendio. Milagrosamente, el saldo fue solo material.
“No hubo pérdidas humanas que lamentar, ni personas lesionadas”, confirmaron las autoridades, quienes destacaron que la rápida evacuación del personal y la oportuna intervención de los cuerpos de seguridad evitaron una tragedia mayor.
Una vez controladas las llamas, el operativo cambió de fase. Los funcionarios bomberiles iniciaron maniobras de refrescamiento, recorriendo meticulosamente la estructura calcinada con el objetivo de eliminar puntos calientes que pudieran reactivar el fuego. Las labores de remoción de escombros y la investigación para determinar las causas exactas que originaron el siniestro se perfilan como las próximas etapas en este incidente que, si bien dejó cuantiosos daños estructurales y materiales, no logró empañar la efectividad de los héroes de azul que impidieron un desenlace fatal en el corazón de la zona industrial de Valencia.

Más de 50 efectivos del Cuerpo de Bomberos del municipio Valencia, sofocaron el fuego oportunamente




