Giro político en Perú: Keiko Fujimori alcanza la presidencia en un país polarizado
Tras un lento escrutinio de 17 días, la líder de Fuerza Popular se convierte en la primera mandataria electa de la nación. Enfrentará el desafío de gobernar una economía fragmentada y con alta crispación institucional.
POR: REDACCIÓN INTERNACIONAL
LIMA.– Tras diecisiete días de expectativa y un exhaustivo proceso de escrutinio que alcanzó el 99,8% de las actas contabilizadas, la tendencia matemática arroja un resultado irreversible en la segunda vuelta presidencial de Perú. La candidata de derecha Keiko Fujimori, de 51 años de edad, se encamina a asumir la presidencia de la República al consolidar el 50,1% de los sufragios, registrando una ventaja de 43.386 votos sobre su contendiente de izquierda, Roberto Sánchez, quien acumula el 49,8%.
Con apenas 40.213 papeletas pendientes por procesar, la diferencia matemática resulta insuperable para la oposición. Este proceso electoral, definido por un margen inferior al 1%, convierte a Fujimori en la primera mujer electa por voto popular para ejercer la jefatura de Estado en la historia del país, asumiendo el cargo como la novena presidenta en una década de marcada inestabilidad institucional.
Los factores clave de la jornada electoral
El desenlace de la contienda electoral estuvo influenciado por dinámicas demográficas específicas y un marcado contraste de propuestas en el territorio:
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El peso del voto exterior: El sufragio de los peruanos residentes en el extranjero, particularmente la comunidad radicada en los Estados Unidos, resultó determinante para consolidar la ventaja residual de Fuerza Popular en el tramo final del conteo.
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Impugnaciones y protestas: El candidato Roberto Sánchez ha calificado el proceso como fraudulento y manifestó que no reconocerá los resultados oficiales, anunciando movilizaciones de sus simpatizantes. Esta postura ha generado diversas críticas en el ámbito institucional peruano debido al riesgo de prolongar la parálisis política.
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El lema de campaña: Bajo la consigna “Vuelve Fujimori, vuelve el orden”, la campaña de la presidenta electa centró su discurso en la crisis de seguridad ciudadana que afecta al comercio y al transporte urbano por el repunte de extorsiones y homicidios.
Las propuestas de Gobierno y el entorno regional
Para abordar la problemática de la seguridad, la plataforma de Fujimori contempla la implementación de patrullajes conjuntos con las Fuerzas Armadas en las vías públicas, la expulsión inmediata de ciudadanos extranjeros que cometan delitos flagrantes y el establecimiento de regímenes de trabajo obligatorio para la población reclusa con el fin de costear sus alimentos.
En el plano internacional, la administración entrante se alineará ideológicamente con un entorno regional en el que predominan gobiernos de corte conservador y de derecha en América Latina, bajo la influencia geopolítica de la administración estadounidense de Donald Trump.
Un legado histórico bajo el escrutinio público
La llegada de Keiko Fujimori a la presidencia ocurre en su cuarto intento consecutivo, tras reivindicar la gestión de su padre, Alberto Fujimori (fallecido en 2024). Dicho legado mantiene una profunda división en la memoria colectiva del país:
| Aspectos Reconocidos | Cuestionamientos Institucionales |
| Control de la hiperinflación económica en la década de los noventa. | Ejecución de un autogolpe de Estado y disolución del Congreso. |
| Desarticulación de las principales organizaciones terroristas. | Condenas judiciales por corrupción y violaciones a los derechos humanos. |
El principal reto de la nueva mandataria radicará en el Congreso de la República. Aunque su organización política, Fuerza Popular, constituye la bancada mayoritaria en el Parlamento, carece de los escaños necesarios para aprobar reformas de manera unilateral, lo que la obligará a establecer consensos con diversas fuerzas políticas en un ambiente de alta fragmentación social, especialmente en las zonas rurales del sur y el interior del país.



