A pesar de que el cáncer infantil no es una enfermedad prevenible, la Dra. Alejandra Álvarez Franco, Oncólogo Pediatra y Directora Médica de Oncopedia, insiste en que el diagnóstico temprano es la herramienta más poderosa para salvar vidas y asegurar la curación de los niños.
En un llamado a la acción dirigido tanto a padres como al personal de salud, la Dra. Álvarez Franco destacó que la labor de Oncopedia va más allá de la atención directa a los pacientes; se extiende a la formación esencial del ecosistema pediátrico.
Capacitación: La Clave para la Detección Oportuna
«Al que le va a llegar el paciente con un potencial diagnóstico de cáncer es al pediatra, a una emergencia del hospital o a su consulta. Por eso, ese pediatra debe estar capacitado para identificar ese signo, ese síntoma que está presentando ese niño», afirmó la directora de Oncopedia para Diario La Calle
Franco, indicó, que el centro ha asumido la responsabilidad de formar a los futuros pediatras y al personal de salud del estado Carabobo, proporcionándoles una base importante en Oncología Pediátrica para asegurar que los casos sean identificados de manera oportuna.
El Calendario de Rutina: Un Mandato de Vida
La Dra. Álvarez fue enfática al recordar la obligatoriedad de los controles pediátricos de rutina, independientemente de si el niño está enfermo:
- 0 a 12 meses: Los controles deben ser mensuales (vacunas, peso y prevención).
- 12 meses a 2 años: Los niños deben ser llevados a control cada tres meses.
- 2 años hasta la adolescencia (21 años): La evaluación pediátrica debe realizarse cada tres o seis meses.
La oncólogo pediatra señaló que en otros países este seguimiento es obligatorio, y su incumplimiento tiene consecuencias negativas, lo que subraya la gravedad de la situación. «De hecho, a mí me toca y a mi equipo perseguir a mis pacientes para que vayan a quimio, para que vayan a su cita, y deben ellos cumplir», reveló.
El mensaje final de Oncopedia a la comunidad es claro: llevar a los hijos a consulta de manera rutinaria no solo evita complicaciones, sino que es el primer y más crucial paso para el diagnóstico precoz del cáncer infantil, manteniendo a su vez las vacunas al día y una alimentación balanceada para un crecimiento saludable.




