La campaña Sabores del Alma trajo a Caracas la cocina vanguardista
de Massimo Bottura
A través de este programa, Bancamiga busca que sus clientes vivan
una experiencia única, conectándolos con la mejor cocina del mundo.
La pasión, la creatividad y la excelencia en una experiencia
gastronómica se unieron una vez más. Y lo hicieron durante tres días
en el Hotel Cayena, en La Castellana, de la mano de Bancamiga y de
su campaña Sabores del Alma, a través de la cual se busca que sus
clientes vivan momentos únicos junto a los mejores chefs del mundo.
Massimo Bottura, considerado uno de los chefs más innovadores e
influyentes de la actualidad, fue el responsable de que unos 250
clientes afluentes y potenciales de Bancamiga se hayan acercado a
ese concepto gastronómico que llevó a la Osteria Francescana a
recibir el primer lugar en la lista The World’s 50 Best Restaurants en
2016 y 2018.
Junto a un grupo de cocineros venezolanos y otros que le
acompañaron desde Italia, el hombre nacido en Módena en 1962,
deleitó a los asistentes con un menú que incluyó ternera, láminas de
pasta tricolor, puré de patatas, un arroz con infusión cítrica y el
infaltable Parmigiano Reggiano, pero sobre todo puso de manifiesto
mucha creatividad, sapiencia y una técnica impecable.
El Presidente de la Junta Directiva de Bancamiga, José Simón Elarba,
expresó su complacencia porque un grupo de cliente de la institución
haya tenido la posibilidad de degustar los platos de Bottura, quien ha
logrado tres estrellas Michelin y una estrella Michelin verde por su
compromiso con el medio ambiente.
“En estos tres días un grupo de nuestros clientes se conectó con una
cocina, que de acuerdo con la filosofía de Bottura, muestra el amor por
su familia, el encuentro de Oriente con Occidente y su compromiso por
evitar el desperdicio alimentario y promover la inclusión social”, dijo.
La clave: insistir
Traer a Bottura fue un proceso complejo y lleno de desafíos.
Bancamiga no tenía ninguna conexión con él. Fue buscar su contacto
en Instagram y comenzar a escribirle, explicarle qué era Bancamiga,
en qué consistía Sabores del Alma y con qué chefs se había
trabajado. En febrero se inició ese proceso y en abril llegó la primera
respuesta. De allí en adelante se comenzó a dar forma al proyecto. La
clave fue insistir e insistir.
Recordó Elarba que fue un interesante trabajo convencerlo, hablarle
sobre Venezuela y de las oportunidades que hay en el país. Traerlo de
vuelta después de 20 años fue maravilloso.
En este proceso hubo un aliado no previsto: el chef Andonis Luis
Aduriz, quien recientemente estuvo en Caracas con Bancamiga. Y es
que en un momento del camino escribió a Bottura y le dijo que el
programa Sabores del Alma “es serio, inspirador y tiene un mensaje
innovador como el que queremos llevar al mundo”.
Sobre Bottura el Presidente de la Junta Directiva de Bancamiga indicó
que “su condición humana es superior a la calidad que exhibe en la
cocina”, refiriéndose en ese sentido a sus iniciativas de montar una
cocina solidaria en cada uno de los países donde levanta un
restaurant o de cocinar cinco días en un orfanato como lo hizo en un
viaje a la India, donde fue invitado por líderes del país.
La comida, un elemento de conexión
Con la campaña Sabores del Alma, Bancamiga busca conectar con
sus clientes a través de sus pasiones. La comida siempre ha sido un
elemento poderoso porque conecta con el presente y con emociones
muy positivas del pasado. Es una vía para ofrecer experiencias
gastronómicas inolvidables y para que los clientes se acerquen a
productos y servicios financieros que ayudan a vivir esos momentos
de una manera diferente.
“Con Sabores del Alma recogemos todos los valores del banco. Es un
programa que conecta, inspira y está hecho con esa filosofía de
compromiso y pasión con la que cada día nuestros colaboradores
enfrentan sus responsabilidades. Es una forma de devolver a un grupo
de nuestros selectos clientes todo lo que dan por el banco”, subrayó
Elarba.
Las tres noches con Bottura y su esfuerzo activo por rescatar la cocina
italiana de la región de Emilia-Romaña fueron momentos inolvidables
para los asistentes, que pudieron a través de Sabores del Alma vivir
una experiencia única, de alto nivel, conectándose con la mejor cocina
del mundo, cuya esencia pronto quedará plasmada en un libro.




