Tras el doble terremoto del pasado miércoles 24 de junio, la prioridad en los refugios no solo debe ser el techo y la comida, sino la protección psicológica de los más vulnerables. El psicólogo social Fernando Giuliani advirtió que estos centros de acogida provisional deben garantizar condiciones de seguridad óptimas, especialmente para la población infantil.
Para el especialista, la clave de esta protección radica en la gestión de los coordinadores de cada centro. Giuliani enfatizó que la seguridad emocional de los niños se construye desde la estructura: se requiere una línea de mando responsable, un orden claro y programas específicos de atención para la infancia.
En declaraciones a Radio Fe y Alegría Noticias, el psicólogo señaló que proteger a los niños no implica mentirles sobre la gravedad del desastre. “Estar en un refugio es una experiencia dura, pero al final funciona como un salvavidas en este momento, y ese bote te va a llevar a una orilla segura”, explicó de forma metafórica.
El éxito de ese «salvavidas» depende del funcionamiento diario del lugar. Según Giuliani, una convivencia ordenada y una coordinación eficiente son las únicas herramientas capaces de mitigar el inevitable impacto psicológico que sufren los menores tras perder sus hogares.
Por último, el experto recordó que el bienestar de los hijos es un reflejo de la actitud de sus padres, por lo que instó a los representantes a gestionar sus propias emociones en medio de la crisis. “Los niños captan y sienten lo que siente la familia, y por eso los adultos deben hacer un trabajo de autocontrol”, concluyó.
Con información de José Blanco / Radio Fe y Alegría Noticias.



