1318 x 300

Las apariciones del Siervo de Dios en el Hospital Central de Valencia

Por: Carlos Tovar

En el corazón de Carabobo se alza una institución que por décadas ha sido refugio de enfermos y bastión de esperanza: la Ciudad Hospitalaria Dr. Enrique Tejera, conocida por generaciones como el Hospital Central de Valencia. Más allá de sus muros, entre sus pasillos, corre una historia paralela tejida con fe y devoción, donde la figura del soon-to-be santo José Gregorio Hernández transciende el tiempo para consolar a quienes más lo necesitan.
Un centro de salud con historia nacional
El Hospital Central de Valencia inauguró sus puertas el 24 de junio de 1949, durante el gobierno de la Junta Militar, con una capacidad inicial de 160 camas y servicios básicos que incluían maternidad, consulta externa, laboratorio, medicina general, cirugía y emergencia . Su construcción respondía a las necesidades de una ciudad en crecimiento cuyo anterior Hospital Civil resultaba insuficiente .
El proyecto había iniciado formalmente en 1940 bajo el mandato del presidente del estado Carabobo, Dr. Antonio Minguett Leteron, con la adquisición de un terreno de la sucesión Izaguirre y planos del arquitecto español Fernando Salvador . Tras superar demoras por la Segunda Guerra Mundial, la obra se concretó nueve años después, constituyéndose inicialmente en lo que hoy es el área de Obstetricia y Ginecología .
En 1970, el hospital cambió su nombre a Ciudad Hospitalaria Dr. Enrique Tejera, en honor al destacado médico, científico y político valenciano (1889-1980) quien fue el primer ministro de Sanidad y Asistencia Social de Venezuela . El Dr. Tejera fue un pionero en la investigación microbiológica que aisló especies nuevas como el Streptomyces venezuelae, fundamental para desarrollar el antibiótico Cloranfenicol .
El médico de los pobres y su legado perdurable
Mientras el hospital crecía físicamente con nuevos edificios de pediatría y especialidades, entre sus pacientes se difundía una devoción que trascendía lo físico: la presencia espiritual del Dr. José Gregorio Hernández, el «médico de los pobres» .
Nacido en 1864 en Isnotú, estado Trujillo, José Gregorio Hernández se formó como médico en la Universidad Central de Venezuela y se especializó en Europa antes de regresar a su país para dedicarse a la medicina y la enseñanza . Lo que realmente lo inmortalizó fue su carácter compasivo y entrega desinteresada: trataba gratuitamente a los pobres y les compraba medicinas de su propio bolsillo .
Su vida terminó trágicamente el 29 de junio de 1919, cuando fue atropellado por un automóvil mientras compraba medicinas para una anciana pobre . Sin embargo, su legado perduraba, expandiéndose por toda Venezuela y más allá.
La devoción que traspasa lo terrenal
En el Hospital Central de Valencia, pacientes y personal comenzaron a reportar experiencias extraordinarias desde los años 50. La señora Catalina Álvarez, entonces una paciente, relató décadas después: «Yo estaba en cama y noté la presencia de alguien en la habitación… pude ver un médico de espalda, su bata blanca… se acercó a mí, me tocó la frente… me dijo ‘te vas a mejorar’ y salió» .
Estos testimonios no eran casos aislados. Lo que comenzó como relatos orales se transformó con el tiempo en testimonios de milagros que fortalecieron su causa de canonización. Esta devoción popular se manifestaba físicamente en las casas de los valencianos, donde era común encontrar estampas e imágenes del venerable doctor .
La conexión entre Valencia y José Gregorio Hernández se fortaleció con los años, alimentada por la esperanza de quienes enfrentaban la enfermedad en el principal centro hospitalario de la región.
Reconocimiento eclesial y legado permanente
La Iglesia Católica reconoció oficialmente las virtudes heroicas de José Gregorio Hernández en 1986, cuando el Papa Juan Pablo II lo declaró Venerable . Su camino hacia los altares continuó cuando el 30 de abril de 2021 fue beatificado en Caracas .
El milagro que permitió su beatificación ocurrió en 2017, cuando una niña de 10 años llamada Yaxury Solórzano Ortega fue disparada en la cabeza y se recuperó completamente después de que su madre pidiera la intercesión del Dr. Hernández .
El 19 de octubre de 2025, José Gregorio Hernández será canonizado por la Iglesia Católica, convirtiéndose formalmente en el primer santo de Venezuela . Esta proclamación oficial coincide con lo que los fieles venezolanos han creído por décadas: que el «doctor de los pobres» continúa su labor sanadora desde el cielo.
Mientras la Ciudad Hospitalaria Dr. Enrique Tejera continúa su labor médica tangible, la presencia espiritual de José Gregorio Hernández permanece entre sus pasillos, ofreciendo consuelo a quienes enfrentan la enfermedad y recordando que la ciencia y la fe pueden caminar juntas en el alivio del sufrimiento humano.
TUFLASHNEWS

Otras Noticias

Más Leídas