(Marlene Piña Acosta).- En la iglesia San Francisco, elevada a Santuario Arquidiócesano Dr. José Gregorio Hernández, se celebró la misa conmemorativa por los dos primeros santos venezolanos, con una masiva presencia de fieles y devotos, este domingo 19 de octubre.
El templo y sus alrededores permanecieron concurridos desde el sábado 18, pero el domingo 19, día de la canonización del Dr. José Gregorio Hernández y la Madre Carmen Rendiles, la afluencia fue mayor. Los devotos compartieron muy cerca de la reliquia la alegría de la canonización del médico de los pobres y de la Madre Carmen Rendiles, declarados santos a las 4:30 de la madrugada, hora Venezuela, por el Papa León XIV.
Tanto la reliquia de primer grado como la venerada imagen de San José Gregorio permanecieron expuestos del lado izquierdo del Altar Mayor. Durante la celebración, la imagen del ahora santo con su bata médica puesta, no dejó de recibir ramos de flores de los fieles, en tanto que la reliquia estuvo rodeada de un arreglo floral con los colores de la bandera tricolor de Venezuela. Muchos devotos llevaron al templo sus velitas blancas y otros agua para su bendicion.
La celebración especial eucaristica se realizó a las 11 de la mañana, en medio de hermosos cantos antes y durante de la misa, amenizados por el grupo de Evangelización Shemá, oficiada por el párroco de la iglesia La Begoña, Ricardo Guerra, quien agradeció la invitacion al padre Miguel Miguel, párroco de la iglesia San Francisco, y custodio del Santuario, quien viajó a Roma para la ceremonia de canonización de este domingo en la Basílica de San Pedro.
El padre Ricardo Guerra invitó a la feligresía a orar con insistencia, y recordó que nuestros santos de devoción son intermediarios ante Dios para los milagros.
«No veamos a José Gregorio como la maquinita de hacer milagros, porque los milagros los hace Dios. José Gregorio como todos los santos, santa Carmen Rendiles, y cada uno de nuestros santos de devoción, son intermediarios, son puentes».
«Quien cumple el milagro es Dios, el que lo concede, de acuerdo a nuestra respuesta en nuestra vivencia de fe y nuestro compromiso cristiano», recalcó a la feligresía el presbiterio, quien hizo la bendicion final de la misa con la reliquia en sus manos.
La celebración concluyó con una maravillosa presentación musical del Sistema de Orquestas, bajo la dirección de la maestra Rosana Morales.




