Por JAMES ROBSON
ATLANTA (AP) — Inglaterra contrató a un entrenador alemán para poner fin a 60 años de dolor. En cambio saldrá del Mundial de la manera más inglesa posible.
Otra derrota en semifinales. Otra tras haber estado en ventaja.
Y, como era previsible, la prensa inglesa fue despiadada con el entrenador Thomas Tuchel tras la derrota del miércoles por 2-1 ante Argentina.
“Siempre la misma historia”, decía un titular. Otro afirmaba que “Tuchel simplemente se encogió”.
Tuchel, técnico campeón con Borussia Dortmund, Paris Saint-Germain, Chelsea y Bayern Múnich, fue contratado para zurcir una segunda estrella en la camiseta de Inglaterra y terminar con la espera de décadas por el primer trofeo, desde el Mundial de 1966.
La espera continúa.
El excapitán de Inglaterra Gary Lineker planteó la duda sobre el futuro de Tuchel, al señalar que fue “traído específicamente para llevarnos al otro lado de la línea”.
«¿Es el hombre adecuado para llevarnos hacia delante? Se equivocó por completo en el gran momento», sentenció Lineker en su programa de Netflix ‘The Rest is Football’.
Al predecesor de Tuchel, Gareth Southgate, se le atribuyó haber hecho que los aficionados ingleses volvieran a enamorarse de la selección masculina tras años de bajo rendimiento. Llegó a dos finales consecutivas de la Eurocopa, pero al final se quedó corto; Se decía que su enfoque, supuestamente cauteloso, le costó a Inglaterra en partidos decisivos.
También se criticaron las sustituciones de Southgate, además de sus tácticas, cuando Inglaterra dejó escapar ventajas ante Croacia en las semifinales del Mundial de 2018 e Italia en la final de la Eurocopa tres años después.
Hubo críticas a la decisión de la asociación inglesa de fútbol (FA), de recurrir a un alemán, pero se suponía que Tuchel, ganador de la Liga de Campeones, sería el factor diferencial en esos momentos clave.
Con ventaja de 1-0 al llegar a los 85 minutos y metida en un planteamiento defensivo, Inglaterra vio sus esperanzas hechas añicos con los goles de Argentina, conseguidos por Enzo Fernández y el suplente Lautaro Martínez.
«Es un auténtico pánico. No puedes ponerte 1-0 arriba y luego ceder el balón y renunciar a cualquier oportunidad de marcar el segundo gol», lamentó en declaraciones a la BBC Wayne Rooney, excapitán de Inglaterra. «Creo que las decisiones que tomó Thomas Tuchel —y creo que tenemos que ser honestos con esto— nos han costado esta noche”.
Lineker dio otra opinión tajante sobre las tácticas y los cambios de Tuchel después de ponerse 1-0 arriba.
“No tenían ningún sentido para mí”, dijo.
Tuchel, quien firmó una extensión de contrato por dos años antes del Mundial, defendió sus decisiones.
«En cuanto pierdes, te critican. Es lo que hay. Nadie sabe qué habría pasado si hubiera tomado decisiones diferentes, así que no tiene sentido entrar en eso y perder la cabeza», manifestó.
«Soy responsable de ellas. Las tomé, así que asumo las críticas. Así es».
El director general de la FA, Mark Bullingham, comentó poco después de la derrota que es “desgarrador estar tan cerca”.
“Los jugadores y Thomas lo dieron todo hoy, y el plantel, los entrenadores y el personal no podrían haber trabajado más duro durante el torneo”, indicó en un comunicado . «Me gustaría darles las gracias a todos —y también expresar mi más sincero agradecimiento a nuestros maravillosos aficionados aquí en Estados Unidos y en casa. Sentimos su apoyo en cada paso del camino y todos estamos muy decepcionados por no avanzar más”.
Inglaterra se enfrentará a Francia en el partido por el tercer puesto el sábado en Miami.
La derrota ante la campeona defensora Argentina prolongó un patrón para la selección masculina de Inglaterra en el Mundial.
No ha vencido a una de las potencias tradicionales en el torneo más importante del fútbol desde la fase de grupos de 2002, cuando se impuso 1-0 ante los propios argentinos.
Antes de eso, Inglaterra derrotó a Francia en la fase de grupos en 1982.
Las eliminaciones en rondas de eliminación directa han llegado a manos de Argentina y Alemania en tres ocasiones cada una, además de Brasil, Portugal y Francia. También estuvo la derrota en semifinales de 2018 ante Croacia, un equipo que nunca ha ganado un gran trofeo.
Tuchel, sin embargo, no compra la narrativa de que el fracaso se repite sea un problema específicamente inglés.
«Me gusta ver estas cosas en términos futbolísticos y con lentes de fútbol. Así que, ante todo, siempre pienso que se puede resolver en el campo», pensó. «No creo tanto en ‘algo inglés’ o en una maldición o lo que sea, o en que la historia se repita”.
Gran Bretaña e Irlanda serán coanfitrionas de la Eurocopa 2028.
“Tengo hasta contrato la Eurocopa en casa, y tengo ganas de eso, aunque ahora mismo es difícil mirar tan lejos hacia delante”, reconoció Tuchel.
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