Por DÉBORA REY
DALLAS (AP) — Un partido le bastó a Lionel Messi para desmoralizar a quien se atreva a poner en jaque su reinado en la Copa del Mundo .
Había dudas, muchas, de si el pequeño genio argentino estaría a la altura de su propia obra en el sexto y —casi seguramente el último Mundial de su carrera. Sus casi 39 años, problemas físicos y la mudanza a la menos exigente MLS llevaron a especular que su influencia en el juego ya no sería la misma.
En el primer partido contra Argelia, Messi escribió otra página de fábula y expuso un corazón competitivo que sigue latiendo tan fuerte como en el debut hace dos décadas.
Firmó un hat-trick, el primero en 27 partidos jugados en los mundiales, para el triunfo del vigente campeón Argentina por 3-0 el martes, que le permitió al Diez igualar al alemán Miroslav Klose como máximo goleador en la historia del certamen.
También alcanzó a Cristiano Ronaldo como los únicos jugadores que han anotado en cinco mundiales distintos.
«No deja de ser una estadística. Eso no me va a cambiar nada», reflexionó el ganador de ocho Balón de Oro tras su espectacular actuación. «Gracias a Dios tuve la suerte de conseguir todo lo más importante a nivel clubes, selección ya nivel individual. Todo lo que venga a partir de ahora es de yapa (extra)».
Pocas horas antes, Kylian Mbappé y Erling Haaland –dos estrellas del nuevo firmamento– habían debutado con dobletes en los triunfos respectivos de Francia y Noruega. El francés, atrevido, había festejado su segundo gol autoproclamándose con el dedo anular como el número uno.
Pero el mundo terminó hablando de Messi.
“Messi es un loco”, dijo Haaland en una publicación en Snapchat durante el partido de Argentina.
“Hasta que Leo quiera será el mejor, hace 20 años que lo hace todos los partidos”, destacó el técnico de Argentina, Lionel Scaloni. “Es emocionante verlo, para cualquiera que le guste el fútbol”.
Consultado sobre si su equipo no fue ingenuo para controlar al goleador histórico de Argentina con 120 goles, el entrenador rival Vladimir Petkovic respondió que “no hablamos de un futbolista simple sino de uno que ha ganado el Balón de Oro”.
“Tiene la suerte de contar con el privilegio de que todo el equipo argentino trabaje para él y lo respalde; además, lleva años —décadas— haciendo cosas increíbles”, agregó.
Sudor, lágrimas y la inspiración de Nadal
Messi jugó al misterio en torno a su participación en la Copa del Mundo hasta que Scaloni lo incluyó en la nómina oficial de 26 futbolistas para disputar el certamen.
En su interior no había dudas, sólo que no estaba dispuesto a que su última imagen fuera la de un jugador disminuido por el paso del tiempo.
“Intenté prepararme de la mejor manera para poder sentirme bien básicamente, sentirme útil, para poder ayudar al grupo”, comentó Messi tras el triunfo ante Argelia. “Porque este grupo es muy competitivo, tiene jugadores extraordinarios, nadie te regala nada y hay que estar muy bien para estar a la altura”.
El capitán del Inter Miami cumplió un plan de entrenamiento especial para llegar en buenas condiciones al Mundial, según reveló Rodrigo De Paul, su compañero de equipo y de la selección, tiempo atrás. Pero a pocas semanas del inicio del certamen, el físico del astro dio señales de fatiga al resentirse de una lesión muscular que lo aqueja desde hace tiempo.
“Ahora estoy mirando la serie de Rafa Nadal y me identifico mucho”, declaró la Pulga tras la victoria ante Argelia en referencia al documental que revela los padecimientos físicos del extenista español a lo largo de su carrera. «Soy muy parecido en ese sentido. Siempre me quiero sentir bien. Mientras pueda y esté bien, voy a estar».
Messi, con un modelo exclusivo de botines denominado “el último tango” de la marca que lo auspicia, arrancó el partido casi como un mediocentro. Con el correr de los minutos y en busca de despistar a los marcadores rivales, se adelantó varios metros y comenzó su función: dos zurdazos certeros desde fuera del área y el olfato intacto para aprovechar un rebote del arquero.
Primer obstáculo superado
Argentina se sacó la mochila del debut , superó al rival que se presentaba como más exigente de su zona (la completan Austria y Jordania) y mira con optimismo lo que viene, sobre todo con su capitán encendido.
«Este es un grupo que compite, que siempre quiere más y que va a pelear, a veces mejor y otras peor. Pero las ganas de competir y de querer ser los mejores siempre están», avisó Messi.
La Albiceleste intenta hacer algo que no se ha logrado en generaciones: los únicos países que consiguieron el bicampeonato fueron Italia (1934 y 1938) y Brasil (1958 y 1962).
Su próxima parada será en Dallas. Si Argentina derrota a Austria y Argelia se impone sobre Jordania, los campeones vigentes se asegurarán la clasificación a 16vos de final como primeros de su zona.
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Mundial AP: https://apnews.com/hub/mundial-de-futbol-fifa



